Retorno a la vida laboral después de un cáncer de mama.

La vida laboral de las personas afectadas con cáncer de mama conlleva una serie de cambios desde el momento del diagnóstico y, especialmente, en la fase de los tratamientos.

 Es frecuente que, al menos durante los primeros 6 meses, la persona permanezca de baja laboral. En ciertos casos, este tiempo puede ser insuficiente para recuperarse ya que la mujer desea volver a encontrarse con toda su fuerza y ánimo para volver a la vida cotidiana.

SONY DSC

Posteriormente, la mayoría de las mujeres se reincorpora con normalidad a su trabajo habitual. En algunos casos, si el trabajo requiere un esfuerzo físico continuo de carga, o si involucra tareas manuales repetitivas, dichas actividades físicas suelen ser incompatibles con el grado de funcionalidad postquirúrgica o con las recomendaciones de prevención del linfedema. En estos casos, es importante que la empresa intente la reubicación a un puesto de trabajo más apropiado a la nueva condición. También es fundamental para la reinserción laboral de la mujer afectada, el apoyo de los compañeros de trabajo, no sólo durante el período de baja sino también una vez que la persona reanuda sus tareas. La falta de comprensión de la nueva condición física y/o psicológica por parte del entorno laboral afecta la calidad de vida de las mujeres que han padecido cáncer de mama, ya que pueden sentirse cuestionadas, excluidas o discriminadas. 

Estas situaciones desalientan el retorno al trabajo y la continuidad de una vida normalizada.

En otros casos, una vez finalizados los tratamientos, las personas se replantean su estilo de vida y las actividades laborales y buscan adecuar su trabajo a actividades más afines con sus intereses personales o que les brinden una mayor satisfacción. Otras mujeres procuran llevar una vida más tranquila o dedicarle más tiempo a su familia, con lo que sus opciones laborales también pueden verse modificadas.

PILAR JIMÉNEZ ESTÉVEZ

Trabajadora Social de ANÉMONA

Voluntariado testimonial en hospital.

ANÉMONA desarrolla labores de voluntariado a las pacientes operadas de cáncer de mama en el Hospital comarcal Marina Baixa, gracias al convenio suscrito por la Consellería de Sanidad y ANÉMONA en el año 2010.

Nuestro Voluntariado en el Hospital es testimonial. Realizamos visitas semanales a la planta de ginecología y al Hospital de Día. El objetivo es acompañar y apoyar a la mujer recién intervenida o diagnosticada de cáncer de mama, informarla sobre todo en cuanto a los primeros momentos de su enfermedad y de los recursos de que dispone, darle un poco de aliento, entregarle la primera prótesis, etc…

Se contacta previamente con la jefa de enfermería o con la persona responsable en ese momento para atender a aquellas mujeres que lo han solicitado, o a las mujeres que el equipo sanitario considera oportuno.

Las personas que deseen ser voluntarias recibirán una formación específica para poder realizar su labor, así como un seguimiento durante el periodo que este colaborando con ANÉMONA. Las profesionales de la asociación son las encargadas de realizar dicha formación continuada del voluntariado junto con otros profesionales colaboradores, como pueden ser oncólogos, radiólogos, etc.