Linfedema, cáncer de mama ¿Cómo evitarlo?

Después de la extirpación de los ganglios de la axila, tras una intervención de cáncer de mama, existe el riesgo linfedema caracterizado por una hinchazón del brazo operado, provocado por la ralentización de la circulación de la linfa en la región del pecho operado.

¿Como disminuir la posibilidad de padecerlo? Aury Caltagirone del Instituto Gustave Roussy, nos indica algunos consejos prácticos que permiten realizar una pautas en nuestra vida cotidiana.

VESTIDOS Y ACCESORIOS. Se recomienda: 

  • Las semanas después de la intervención, optad por un sujetador de tirantes anchos (tipo sujetador de deporte) para evitar la compresión.
  • En vuestra vida cotidiana, elegid camisas, camisetas con mangas anchas o evases; las blusas vaporosas, son las ideales.

A evitar

  • Todo lo que comprime el brazo como los sujetadores y bañadores con los tirantes demasiados apretados.
  • Los anillos y brazaletes demasiado justos o un elástico de cabello olvidado en la muñeca durante horas. Al igual que los elementos que comprimen como una muñequera o una tirita muy apretada.

ACTIVIDADES DOMÉSTICAS. Se recomienda: 

  • Llevar guantes de goma para proteger la mano y antebrazo mientras cocináis, hacéis jardinería, o bricolaje. Nunca estamos a salvo de una herida. Hoy en día encontrareis en el mercado guantes muy finos protectores que os permitirán cocinar o hacer manualidades con desteridad.
  • Utilizad siempre un dedal durante la costura.
  • Si os hacéis una herida (corte, picadura, quemadura, arañazo) en las uñas, en la mano o en el brazo, desinfectar inmediatamente la herida. Lavad con agua y jabón y usad un antiséptico.
  • Para comprar, utilizad siempre un carrito el cual tirareis del lado del seno *no operado. Y transportad vuestro bolso, los paquetes pesados y las maletas siempre utilizando el otro brazo.

A evitar:

  • Desplazar sola objetos pesados como muebles o cartones de mudanza.
  • Llevar al final del brazo cargas importantes como packs de botellas de agua o varias bolsas en el mismo brazo, del lado del pecho operado.
  • Planchar durante horas, sobre todo si es con el brazo operado. El calor desprendido y el peso de la plancha pueden ser nefastos.

EN LA OFICINA. Se recomienda:

  • Delante de vuestro ordenador o vuestra mesa de trabajo, posicionad vuestra espalda correctamente. Pensad de vez en cuando, cerrar vuestros omóplatos y enderezar la espalda tirando la espalda hacia atrás. Colocando correctamente la espalda os permitirá la apertura de las zonas claves para el drenaje natural del brazo.

A evitar:

  • Encorvarse, con las espaldas hacia delante.

CUIDADOS ESTÉTICOS. Se recomienda:

  • Utilizar un corta-uñas en lugar de las tijeras, para evitar heridas.
  • Para la depilación de las axilas, es preferibles usar crema depilatoria o una banda de cera fría para pieles sensibles, antes que la cera caliente (el calor puede hinchar el brazo) o la cuchilla (con la que os podéis cortar o causar una infección)   

A evitar:                                                                                                    

  • Arrancar o mordisquear las pieles alrededor de las uñas. La cicatrización es larga, el riego de infección aumenta.
  • La utilización de aceites esenciales calientes sobre el brazo. Si os hacéis la manicura pedid que nos os corten las cutículas.

Toda fuente de calor como la sauna, o baños muy calientes. Tened cuidado con la temperatura del agua cuando lavéis los platos.

DURANTE LOS VIAJES. Se recomienda:

  • Optad por una maleta con ruedas y en cuanto podáis, bien en el aeropuerto o una estación, tened el reflejo de coger un carro incluso si no vais muy cargadas.
  • En el avión, la diferencia de presión atmosférica en la cabina tiene el riego de hinchar vuestro brazo. Llevad, si vuestro medico os lo ha prescrito, una manga compresiva, bebed agua regularmente y moved vuestro brazo de tanto en tanto. Para más confort, mantenerlo en una posición ligeramente levantado apoyándoos en un pequeño cojín.

También podéis consultar nuestro post que incluye una tabla de ejercicios recomendables que os serán de gran ayuda.

Esperamos que estas pautas os hayan servido de ayuda, para aplicarlo en vuestra vida cotidiana para evitar en lo posible esta complicación, que afortunadamente cada vez sea menor, ya que actualmente se es mucho más conservador en cuanto a la extirpación de los ganglios.

Mastectomía y reconstrucción

Solo el 30% de las mujeres que han sido sometidas a una mastectomía son operadas para una reconstrucción mamaria, de las cuales únicamente el 40% de manera inmediata, es decir, en el momento de la intervención de la extirpación de las mamas.

Nosotras mismas hemos constatado que muchas de ellas tras el tratamiento, es cuando empiezan a plantearse la reconstrucción, pero muchas veces la falta de información necesaria hace que lo vayan retrasando. Otras veces es la pereza de volver a pasar por quirófano…

La Asociación Española Contra el Cáncer (aecc) y la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) han efectuado hoy un llamamiento conjunto a las mujeres que hayan sido o vayan a ser intervenidas de una mastectomía para que se informen de las posibilidades de reconstrucción mamaria existentes y opten, asesoradas por sus médicos, por la más indicada para cada caso. Este llamamiento se enmarca en el acuerdo de colaboración suscrito por ambas entidades para la lucha contra el cáncer y la mejora de la calidad de vida de los pacientes.

Las opciones para las mujeres sometidas a una mastectomía son, por tanto, tres: la no reconstrucción, la reconstrucción diferida y la reconstrucción inmediata. La primera suele presentarse en pacientes que toman la decisión personal de no reconstruirse las mamas o en mujeres cuyos médicos desestiman tal posibilidad por tratarse de tumores avanzados o por conllevar su tratamiento algún coadyuvante, como la quimioterapia o la radioterapia.

En el ámbito de la reconstrucción, los motivos más habituales para posponerla tras la mastectomía son la decisión personal de mujeres que no desean más intervenciones que la estrictamente necesaria para tratar su enfermedad, la posibilidad de que su caso requiera de técnicas muy complejas de reconstrucción que aconsejen retrasarla para no alargar en exceso la intervención o la presencia de problemas médicos asociados, como obesidad o hipertensión graves. En este sentido, la aecc solicita una mayor información para las pacientes con este tipo de tumor para que conozcan las distintas posibilidades y puedan, junto a su médico, decidir cuál de ellas es la mejor opción.

Por su parte, para la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, la técnica de reconstrucción inmediata es la más adecuada para las mujeres que no presenten complicaciones como las citadas, afortunadamente la mayoría. Y ello porque, como explica la Dra. Marta García Redondo, secretaria general de esta Sociedad, “al efectuarse la mastectomía y la reconstrucción en el transcurso de una misma intervención, ésta resulta menos agresiva desde el punto de vista quirúrgico, a lo que se añaden unos beneficios psicológicos y de autoestima evidentes, ya que las pacientes no se ven en ningún momento sin la mama o mamas extirpadas, lo que contribuye a su recuperación y posterior seguimiento”.

La importancia de la información.
Los bajos porcentajes de mujeres a las que se les reconstruyen las mamas tras una mastectomía en España se deben a varias causas. Según estimaciones de la SECPRE, sólo el 60% son informadas sobre la opción de la reconstrucción, pese a que esta técnica se encuentra incluida mayoritariamente en los protocolos de actuación de los hospitales para el tratamiento del cáncer de mama. Por otro lado, las listas de espera disuaden en ocasiones a las pacientes de optar por una reconstrucción que se retrasará demasiado en el tiempo.

Desde hace años, la SECPRE trabaja en pro de la creación de una vía clínica de cáncer de mama que unifique los protocolos de actuación sobre esta enfermedad en todos los hospitales y comunidades autónomas, incluyendo el suministro de información veraz y rigurosa sobre las opciones de reconstrucción a todas las pacientes y la garantía de que esta intervención es realizada siempre por un cirujano plástico, sea del propio centro donde se practica la mastectomía o, de no contar en plantilla con este especialista, derivando a la paciente a otro hospital.

Según Patrizia Bressanello, psicóloga del servicio Infocáncer de la aecc, “en cualquier caso, lo más importante es que la mujer diagnosticada de cáncer de mama disponga de información rigurosa sobre los tratamientos más adecuados a su caso, incluidas las opciones para una reconstrucción mamaria, con el fin de que pueda participar activamente en el proceso de tratamiento. En los casos en los que esté recomendado, la mujer debe tener la posibilidad de ser reconstruida en la misma intervención quirúrgica en la que se le realiza la mastectomía, lo que ayudaría a reducir el impacto negativo de este tipo de intervención y a mejorar la calidad de vida de la paciente”.

Las técnicas de reconstrucción mamaria.
Las técnicas de reconstrucción mamaria pueden dividirse en tres grandes grupos: las que utilizan implantes para recrear la nueva mama, las que emplean tejido autólogo -es decir, tejido de la propia paciente, comúnmente llamado “colgajo”- y las mixtas, una combinación de ambas. Las técnicas autólogas son las más extendidas en los últimos años, ya que sus resultados son muy similares a los de una mama natural. Los tejidos usados proceden, sobre todo, del abdomen, la espalda, los muslos o los glúteos.

No obstante, en algunas pacientes, la reconstrucción con implantes resulta más apropiada. Es el caso de las mujeres muy delgadas y, por tanto, con poco tejido con el que recrear la nueva mama, de las que prefieren una intervención más sencilla y corta, con una rápida recuperación postoperatoria, o, sencillamente, de quienes no desean añadir cicatrices adicionales a su cuerpo. La reconstrucción con colgajos, al precisar de vasos sanguíneos sanos con los que asegurar el suministro sanguíneo de los tejidos extirpados y reimplantados, tampoco puede ofrecerse siempre a mujeres fumadoras, que padezcan diabetes, enfermedades del tejido conectivo o enfermedades cardiovasculares.

Fuente: Secpre.

Cuando el cáncer de mama entró en mi casa

Pues sí, entró y por la puerta grande, tendría yo unos 6 ó 7 años.

Vino como entran esas noticias que no sabes si creerlas o no, que no alcanzas a comprender en ese momento…..que de repente te entra frío y al minuto calor. En definitiva es el miedo,…. el intenso y oscuro miedo que te paraliza y luego te dan unas ganas enormes de echar a correr.

Veía yo que mis padres estaban tristes y cuando preguntaba,  me daba cuenta de que alguna cosa extraña estaba pasando. En sus ojos había  incertidumbre y cambiaban apresuradamente de conversación, cuando yo aparecía.

Un día que estaba jugando en la calle  con mis amigos oí, que las mamás estaban hablando de que una amiga tenía cáncer de mama y enseguida me percaté… con especial certeza sentí,…. es mi madre.

Deprisa me fui a casa para preguntarle, cuando le dije lo que yo presentía, en un primer momento se quedó pillada, pero pronto me dio un abrazo y me explicó que le estaban haciendo más pruebas, que no estaba todavía claro, trató de trasmitirme una serenidad que para nada ella tenía…..no la conoceré yo!!!

A partir de ahí todo fue un ir y venir continúo al hospital .Mi abuela vino y se instaló en casa, mis vecinos me llevaban al cole, mi hermano pequeño no se separaba de mi madre, estaba muy raro. ¡Hasta dejó de hacer trastadas! Con el tiempo desapareció esa paz ficticia y parece que volvió la normalidad.

Poco después, mi madre llegó a casa diciendo que un grupo de mujeres de Benidorm, se habían juntado para formar una asociación y ayudar a otras  que estaban pasando por lo mismo.

Así nació Anémona, en la primavera del  2002, como una bocanada de aire fresco,…. convertida, en el aliento que las une,…. tejiendo hilos invisibles que sólo ellas ven, y lazos rosas que todos llevamos.

Ahora ya soy mayor, entiendo mejor las cosas. Estoy muy orgullosa de mi madre y de sus compañeras, he llegado a comprender la labor infinita que hacen y cuando pregunto dónde está mamá, mi hermano me responde:

Con las anémonas !!!!

F.H.         Octubre. 2018

Voluntades Anticipadas/ Instrucciones Previas

¿Qué son las “voluntades anticipadas”? 

El documento de “voluntades anticipadas” o “instrucciones previas” es el documento mediante el cual una persona mayor de edad o menor emancipada, con capacidad legal suficiente y libremente, manifiesta las decisiones tomadas sobre las actuaciones médicas que se deberán tener en cuenta cuando se encuentre en una situación clínica en la que concurran circunstancias que no le puedan permitir expresar libremente su voluntad. Todo ello sin perjuicio de la buena práctica clínica de los profesionales sanitarios.

También se puede hacer constar la donación de órganos y/o tejidos, u otras decisiones, en caso de fallecimiento.

¿Cómo puedo formalizar las “voluntades anticipadas”? 

El documento se puede formalizar de dos formas en estos momentos:

1/ Ante testigos: se puede utilizar el modelo facilitado por la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública, o cualquier otro documento que se ajuste a la norma, con la firma de tres testigos (obligatorio). En éste caso, los testigos serán personas mayores de edad, con plena capacidad de obrar, dos de los cuales no tendrán relación de parentesco hasta en segundo grado, o relación patrimonial alguna con la persona interesada.

2/ Ante notario: se formalizará en escritura pública ante notario. El original y la copia deben trasladarse al registro para su formalización digital y archivo físico.

En ambos casos se puede designar a una persona representante como interlocutora válida ante el personal médico responsable o el equipo sanitario y facultarla para interpretar las instrucciones previas. Para ello debe dejar constancia de todos sus datos de localización en territorio nacional y número de teléfono.

¿Cómo puedo registrar las “voluntades anticipadas”? 

El documento de “voluntades anticipadas” podrá ser inscrito en cualquier hospital público en el “Registro Centralizado de Voluntades Anticipadas de la Comunitat Valenciana”.

Para hacer el registro efectivo se puede cursar toda la documentación de la siguiente forma:

  • Acudir personalmente al SAIP de su hospital, solicitando cita previa.
  • Enviar la documentación a través de las oficinas PROP, o por correo certificado, dirigida al SAIP de su hospital.

El registro autonómico está sincronizado con el Registro Nacional de Instrucciones Previas, (RNIP) de manera que el documento podrá ser consultado desde cualquier hospital público del Sistema Nacional de Salud.

Guía de Voluntades Anticipadas

ANÉMONA en el encuentro de FECMA en Santander

Durante los días 28 y 29 de junio de 2018, ANÉMONA asistió al encuentro de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, bajo el título: “Presente y futuro de la oncología: la atención personalizada en pacientes con cáncer de mama”, con el patrocinio de FECMA(Federación Española de Cáncer de Mama).

En el encuentro, que también estuvo dirigido a profesionales de la sanidad y la enfermería, a estudiantes de ciencias médicas y a personas interesadas en la situación de la oncología, del cáncer de mama y del Sistema Nacional de Salud, se trataron los retos de la medicina personalizada, las necesidades socio-sanitarias derivadas de la misma, las listas de espera y el ‘big data’ y su relación con el futuro de la sanidad.

Además, se pusieron sobre la mesa las nuevas realidades sociales relacionadas con el cáncer de mama, la aplicación de las tecnologías al abordaje de la enfermedad y la investigación y la incorporación de la innovación como elementos que permiten mejorar el campo de la oncología en diagnósticos y tratamiento.

Noticia de interés relacionada con el evento.

El cáncer de mama y el absentismo laboral

El cáncer de mama es el tipo de tumor que más afecta a las mujeres occidentales. Sólo en España se diagnostican unos 26.000 al año.

Esta enfermedad ─como cualquier otro cáncer─ afecta a los mecanismos de las células de nuestros órganos. Cuando las células comienzan a sufrir una división incontrolada es cuando se produce el tumor, que puede ser benigno o maligno. El tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria es el que denominamos cáncer de mama.

Aunque esta enfermedad afecta mayoritariamente a mujeres, también existen casos, aunque en un porcentaje mucho menor, de afectación a hombres. Esta situación representa menos del 1% de la totalidad de los casos, aunque está aumentando. Los antecedentes familiares del cáncer de mama pueden influir en estas situaciones. La presentación clínica y el diagnóstico de esta son similares a los de la mujer. La edad en la que se desarrolla suele ser más tardía. El tratamiento preferente es la mastectomía.

En las fasEs precoces del cáncer, normalmente no se produce ningún síntoma. Existen varios síntomas frecuentes:

  • Cambio de tamaño en alguna de las mamas
  • Irregularidades en el contorno de la mama
  • Aparición de un nódulo en la mama o en la axila
  • Dolor a la palpación
  • Cansancio o dolor óseo localizado
  • Alteración de la piel en la zona

Es importante tener en cuenta que estos síntomas también pueden serlo de un tumor benigno, por lo tanto es importante no alarmarse y esperar el veredicto del médico.

La mamografía es el método más eficaz a la hora de detectar esta enfermedad. Aprecia si la lesión es susceptible de malignidad o no. Consiste en una radiografía de las mamas con un aparato llamado mamógrafo. Produce una dosis muy baja de radiación y sirve para detectar gran cantidad de problemas.

Los tratamientos más frecuentes son la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y la hormonoterapia.

En los últimos años, se han llevado a cabo varios avances en este campo, como la incorporación de la Resonancia Magnética y la utilización más racional y con un éxito mayor de ciertas terapias desarrolladas.

Relación laboral

Según datos de la Asociación Profesional de Médicos Evaluadores de la Seguridad Social, el cáncer de mama es la principal causa de absentismo laboral en España, seguido por la lumbalgia y los trastornos psicológicos.

Dado que el cáncer de mama coincide con frecuencia en una edad laboral activa y que conlleva varios periodos de incapacidad temporal, hacen falta diversos profesionales para dar facilidad de reinserción a la actividad laboral, ya que el cáncer de mama se asocia a una pérdida de la productividad laboral dentro del primer año del diagnóstico.

La mayoría de los pacientes de cáncer de mama terminan iniciando un procedimiento de incapacidad permanente, debido a las reducciones funcionales y a los efectos secundarios derivados de las terapias aplicadas.

 

 

La importancia de la actitud frente al cáncer

La actitud frente al cáncer es muy difícil de afrontar, tanto para los pacientes como para sus familiares. La primera reacción es negativa, pero cuando la información es más clara, el paciente tiene que empezar a centrarse en cómo enfocar esta nueva situación.

Al principio, surgen los miedos y las dudas sobre el proceso de curación. La explicación del equipo médico es fundamental para divisar el final del túnel y todos los pasos que va a tener seguir para conseguir el objetivo, la curación. Es muy importante por dos motivos, para que el paciente confíe plenamente en las personas que lo van a tratar y sobre todo para que tenga toda la información de lo que le pasa, solo así puede entenderlo.

Comenzar un tratamiento de quimioterapia, con actitud positiva, es muy importante a la hora de enfrentarse a este proceso. Se ha demostrado científicamente que la actitud incide en el aumento o disminución de las defensas.

¿Por qué la actitud tiene tanta importancia?

El sistema nervioso central juega un importante papel sobre el sistema inmune, de ahí la importancia de la actitud frente al cánceruna actitud positiva tendrá un mayor ratio de recuperación.

Es importante que el entorno del paciente lo apoye durante todo el camino y esté pendiente de sus necesidades, miedos y preocupaciones. En muchas ocasiones tendrá que proporcionarle la fuerza que le falta y no todos los días serán buenos, pero todos necesitamos a alguien que nos sostenga y nos ayude a sobrellevar los momentos malos, sobre todo en estas circunstancias.

Cuando el paciente se encuentra en momentos bajos, en los que su actitud es más negativa, sus niveles de estrés aumentan ralentizando su recuperación. Por eso es tan necesario que se sientan apoyados y comprendidos.

En muchas ocasiones, también es aconsejable que el paciente acuda a psicólogos para que le ayude a convivir con todos los sentimientos que surgen en su interior, y darle las herramientas para mantenerse firme.

Otra de las terapias recomendables es el contacto con asociaciones, en donde personas que han superado la enfermedad comparten su experiencia con el resto. Empatizar con otras personas que han superado la enfermedad y conocer su historia es muy importante para tener un espejo donde poder mirarse y comprender que nunca tiene que abandonar la lucha por muy difícil que sea.

Todos sabemos que no es fácil combatir esta enfermedad, pero siempre será mejor hacerlo con actitud positiva.

 

Cáncer de mama en hombres.

“El cáncer de mama es la proliferación acelerada, desordenada y no controlada de células pertenecientes a distintos tejidos de una glándula mamaria” (wikipedia).

En los últimos años, medios de comunicación y asociaciones de cáncer de mama, se han hecho eco de la necesidad de alertar o informar a la población masculina de que el cáncer de mama también les atañe a ellos. Normalmente el cáncer de mama se asocia exclusivamente a la mujer pero 1 de cada 100 casos se produce en un varón.

Si bien los síntomas son similares y la enfermedad y tratamiento son los mismos indistintamente del sexo de quien lo padece, los prejuicios y la desinformación provoca la falta de prevención en los hombres, por lo cual muchas veces se diagnostica más tarde y por lo tanto en una fase más avanzada de la enfermedad.
Aunque las causas del cáncer de mama no se conocen aún, podemos hablar de situaciones de riesgo.

El riesgo no significa que vaya a desarrollar la enfermedad indefectiblemente, solo se trata de una cierta disposición. Las posibilidades de que un hombre desarrolle cáncer de mama aumenta:

  • Si lo ha padecido anteriormente él o alguien en su familia directa  (principalmente familiares en primer grado como madre, hermanas o hijas);
  • Si presentan mutación en los genes BRCA-1 o BRCA-2;
  • Si sufre el llamado síndrome de Klinefelter, (una anomalía cromosómica).
  • Si ha padecido enfermedades testiculares o sufre sobrepeso.

Es conveniente que los hombres se realicen autoexploraciones periódicamente, si notan algún bulto o dureza en la mama; secreción, ulceración o eczema en el pezón; retracción del pezón o la piel; o bultos en la axila, deben consultar con su médico.

Los tratamientos que recibe un varón afectado por este tumor son los mismos que los aplicados a las mujeres.

Ante cualquier duda que tengas quien mejor puede informarte sobre el tema es un facultativo.

Aspectos psicológicos del cáncer

Las siguientes líneas nos permiten obtener una visión general de algunos aspectos que consideramos esenciales dentro del proceso psicológico del ser humano.

‘Los que sufren no son los cuerpos, sino las personas’ (Eric Cassel).

Cuando suena en nosotros la palabra cáncer, lo primero que se nos viene a la cabeza es la visión de la muerte. Es quizá el mito por excelencia que debemos de derribar. Por ello, ante un diagnóstico de cáncer todo nuestro mundo entra en conflicto percibiendo una gran amenaza y sintiendo que no disponemos de los suficientes recursos personales como para hacerle frente. Es en este momento dónde la persona comienza a sufrir.

Cada persona es única por lo que tendrá una capacidad para evolucionar distinta. Os dejamos una breve explicación acerca de cuales son las reacciones emocionales más frecuentes que se pueden presentar a lo largo de todo el proceso oncológico.

Negación

Surge como consecuencia del miedo. Se manifiesta como un deseo de no querer saber nada a cerca de la enfermedad siendo incapaces incluso de hablar de ella. No solo se puede observar en el paciente, en ocasiones la familia o amigos tratan de quitarle importancia a los síntomas y emociones que presenta en el enfermo.

Miedo

Ante el diagnóstico el sujeto percibe que su vida cotidiana se interrumpe. Es en estos momentos dónde con mucha frecuencia aparece el miedo. Miedo a la propia enfermedad, a la nueva situación familiar, a la incertidumbre de un futuro, al fin y al cabo miedo a lo desconocido y a la muerte.

Rabia

Es muy común que tras hacer frente al diagnóstico venga de la mano la sensación de mundo injusto ¿Porqué yo?. Esta emoción la solemos volcar sobre las personas más cercanas, nuestros familiares, amigos o incluso el personal sanitario.

Sentimientos de culpabilidad

Otra de las preguntas que mas frecuentemente se hacen los pacientes es: ¿Qué he hecho yo para merecer esto?. La persona analiza y crea sus propias creencias a cerca de qué es lo que originó su enfermedad (desde pensar que son los causantes, hasta creer que se trata de un castigo).

Ansiedad

Se trata de una reacción normal que experimenta  el paciente a lo largo de todo el proceso. La ansiedad y el nerviosismo ayudan a aumentar la sensación de dolor, causar vómitos y nauseas, alterar el ritmo del sueño e interferir significativamente en la calidad de vida del paciente.

Depresión vs tristeza

La tristeza emerge como consecuencia a los cambios a los que el sujeto debe de hacer frente con la enfermedad, no siente la salud que antes disfrutaba y hay incertidumbre sobre el futuro. El hecho de que un paciente se encuentre triste no implica que sufra depresión.

La importancia de la comunicación

(Fuente: mujerycancer.org)

Una vez descritas algunas de las emociones más comunes con las que las personas se cruzan a lo largo de su enfermedad es imprescindible hablar de la importancia que tiene una buena comunicación.

Con tu médico

Una comunicación efectiva y de confianza con tu médico es muy importante para planificar los cuidados y el tratamiento. Cuánta mas información tenga el médico sobre el estado físico y anímico del paciente, mejor podrá ayudarle en el proceso de su enfermedad.

Os recomendamos:

    • Pregunta todas tus dudas hasta que hayas entendido todas las explicaciones.
    • Si no has entendido alguna explicación, pregunta de nuevo. Incluso si los términos le resultan difíciles de comprender, pide que te lo expliquen enlenguaje más accesible.
    • Como consecuencia de la tensión que suele existir durante la visita con el médico, el paciente se olvide algunas de las preguntas que tenían pensado hacer. Apúntatelas en un papel antes de la visita.
  • Si necesitas mas tiempo para comunicarte con tu médico no dudes en decírselo. Planificará otra visita o te orientará a otro compañero, enfermera o persona de confianza.

En la familia

No solo el paciente sufre cambios físicos y psíquicos, toda la estructura familiar se ve alterada. Hay modificaciones en la dinámica, el paciente delega funciones a otros miembros de la familia. Cada miembro de la familia puede reaccionar de manera distinta, mostrando rabia, cansancio, ansiedad…

En algunos casos los familiares se encierran en sí mismos y evitan por todos los medios hacer partícipes de cómo se sienten a la persona enferma, suponiendo que de esta manera la están cuidando y protegiendo. Hablar claramente es la mejor manera de organizarse, cuidar y poder colaborar en el proceso. ‘las tristezas compartidas se reducen a la mitad’.

Con los más pequeños

Los niños son muy sensibles a los cambios de las rutinas familiares y detectan rápidamente que algo está ocurriendo.

    • El sentimiento que pueden tener de que se les está ocultando un problema crea en su imaginación fantasías erróneas e incluso mucho más problemática de lo que pudiera ser realmente.
    • Si el paciente no se ve capaz, es mejor que sea un familiar o alguien cercano de confianza se comunique con ellos.

Es muy importante tener en cuenta la edad de los niños, a la hora de saber cómo comunicarse con ellos, puesto que habrá reacciones diferentes.

Recuerda que no estás solo. Te apoyamos individualmente e incluso con psicoterapias de grupo y de ayuda mutua. Te ayudaremos a hablar de tus problemas, temores o preocupaciones que te surjan tanto a tí como a tu familia a lo largo de todo el proceso de enfermedad.

Consúltanos siempre que lo necesites. www.anemonamarinabaixa.org

Comunicación con el equipo sanitario

Los profesionales que configuran el equipo médico serán un gran soporte para que puedas superar la enfermedad proporcionándote no sólo cuidados médicos sino también apoyo, información y orientación.

Una comunicación fluida con ellos te ayudará a pedirles información, a transmitirles tus dudas y preocupaciones y reducirá miedos innecesarios.

El enfermo tiene derecho a preguntar todo lo que considere adecuado y a expresar su opinión cuando vaya a tomarse alguna decisión importante. No siempre es fácil solicitar información. El nerviosismo, el miedo, las prisas impiden que el enfermo solicite aclaraciones a muchas de las dudas que le surgen.

A continuación te ofrecemos algunas pautas que pueden facilitar la comunicación con el equipo:

  • Define la información que quieres antes de acudir a la cita médica. Piensa en lo que sabes y lo que deseas saber. Es útil escribir previamente todo aquello que quieres consultar. De este modo evitarás que los nervios o las prisas faciliten el olvido de algo importante.
  • Busca el momento adecuado. El tiempo de las consultas es limitado.  Para facilitar que el médico te preste la máxima atención es conveniente comentarle, desde el principio, la intención de realizarle una serie de preguntas.
  • Lleva un cuaderno de anotaciones médicas. Llevar la información bien organizada te permitirá poder explicarla de forma rápida y breve.  Anota todas las visitas, los medicamentos que tomas, las pruebas realizadas, las  fechas y los resultados y los síntomas qué más te preocupan. Si tienes las cosas claras tendrás más tiempo para hablar de lo que te interesa.
  • Realiza preguntas cortas y directas. Una cada vez, y espera a que el médico responda y a que lo hayas entendido para realizar la siguiente.
  • Expresa tus preocupaciones sin sentirte inhibido. El médico está para ayudarte, no para juzgarte. Necesita disponer de toda la información que puedas proporcionarle para poder realizar valoraciones más adecuadas sobre tu situación.
  • Recuerda que también el personal de enfermería oncológica está capacitado y preparado para escucharte.
  • Sé claro y directo a la hora de expresar tus preferencias, deseos y necesidades. Por ejemplo, ante la sugerencia del médico de que le gustaría hablar en privado, simplemente díle por ejemplo “preferiría que mi hijo estuviera presente”.

A continuación te ofrecemos una serie de posibles preguntas:

  • Preguntas sobre el diagnóstico
    • ¿Qué tipo de cáncer tengo?
    • ¿Qué pruebas me van a realizar? ¿Son dolorosas?
    • ¿Cuánto tiempo tardarán en darme los resultados de las pruebas?
    • ¿Tengo que seguir algún tipo de recomendación durante estos días?
  • Preguntas sobre el tratamiento y los efectos secundarios
    • ¿Cuáles son los tratamientos recomendados en mi caso? ¿Por qué? ¿Qué objetivos tienen?
    • ¿Qué efectos secundarios pueden aparecer? ¿Cómo afectarán a mi vida? ¿Cómo pueden cambiar mis actividades cotidianas durante el tratamiento? ¿Podré seguir trabajando?
    • ¿Cuánto tiempo pueden durar? ¿Puedo hacer algo para aliviar estos efectos?
    • ¿Cuáles son los síntomas o efectos secundarios sobre los que debo informar? ¿A quién debo llamar?
    • ¿Cómo será la cicatriz?
    • ¿Necesitaré estar en el hospital para recibir el tratamiento? ¿Durante cuánto tiempo?
    • ¿Por qué se dan tratamientos diferentes?
  • Preguntas sobre el seguimiento
    • ¿Con qué frecuencia tengo que venir a revisión?
    • ¿Qué tipo de cuidados deberé seguir?
    • ¿Cuándo podré reanudar mis actividades normales?
  • Preguntas sobre información específica o recursos de ayuda
    • ¿Dónde puedo solicitar ayuda psicológica?
    • ¿Dónde puedo solicitar una consulta con el fisioterapeuta?
    • ¿Dónde me pueden informar sobre ayudas sociales? ¿Con quién tengo que hablar para recibir ayuda?
    • ¿Existen organizaciones en las que pueda obtener más información acerca del cáncer?