Cuando el cáncer de mama vuelve a aparecer.

Una de las noticias más temidas en las Unidades de diagnóstico de mama es la recaída de un cáncer.

Cuando esto ocurre, puede presentarse en forma de:

·         * Recidiva local: En la mama ya tratada o en la cicatriz.
·         * Recidiva regional: En la pared torácica, en los ganglios de la axila, supraclaviculares o del cuello o en la otra mama.
·         * Recidiva distal: En forma de metástasis en otros órganos como los huesos, el hígado o el pulmón.

Puede aparecer al poco tiempo del tratamiento o de forma tardía, a partir de los 10 o incluso más de 15 años desde el proceso inicial. Aunque el riesgo de recaída varía mucho en función de la tipología del tumor, los receptores, la edad de la paciente, el grado del tumor y muchos otros factores, los casos de cáncer de mama que recaen en el tiempo son una minoría.

Controles frecuentes necesarios

En general, el riesgo más elevado se encuentra en los tres primeros años y desciende a partir de los cinco años. Es por eso, que los controles son cada tres y seis meses al inicio, hasta espaciarse y hacerse anuales. Para controlar las recaídas basta con una exploración física, una mamografía y una resonancia magnética en casos de muy alto riesgo. Si ya se ha padecido un cáncer de mama, la autoexploración mamaria adquiere aún más importancia. Explorar de forma rutinaria la zona de la cicatriz puede llevar a detectar recaídas de escasos milímetros. Sé minuciosa y no olvides acudir a los controles con tu oncólogo.

La prevención también es importante después del cáncer

Una recaída supone que algunas células tumorales han sobrevivido al tratamiento y han quedado aletargadas hasta que un cambio inmunitario les ha permitido empezar de nuevo a reproducirse para formar un nuevo tumor o una metástasis. A día de hoy, no sabemos por qué ocurre ese cambio ni qué tumores darán lugar a una recaída y, por tanto, todas las mujeres que han padecido un cáncer de mama se someten seriadamente a controles frecuentes.

Nuevos análisis mediante paneles genéticos permiten valorar el riesgo de recaída en el momento del diagnóstico de cáncer de mama. Este estudio genético está permitiendo ahorrar tratamientos innecesarios con quimioterapia en pacientes con un bajo riesgo de recaída. Además, recientemente, una gran noticia nos permite tener esperanza. “Una investigación del equipo del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), liderado por la Dra. Eva González-Suárez, ha demostrado que la inhibición farmacológica y genética de la vía de señalización de RANK / RANKL conduce a una reducción significativa del en recidivas y metástasis de cáncer de mama en un modelo animal de ratón.”  La importancia del hallazgo es que ya existe un fármaco aprobado en el mercado que se usa en el tratamiento de la osteoporosis y en las metástasis óseas que bloquea esta vía. Podemos llegar a ver cambios muy importantes en muy poco tiempo.

 

Por otra parte es importante evitar factores de riesgo del cáncer de mama como son el sedentarismo, la dieta rica en grasas, el sobrepeso, el tabaco o el alcohol incluso a dosis bajas. Recuerda.

Diagnosticar una recaída implica examen exhaustivo.

Cuando esto ocurre es imprescindible un rastreo de todo el cuerpo para evaluar el alcance del nuevo proceso. Muchas veces se precisa de una prueba llamada PET-TC. Es un estudio mediante una máquina híbrida que se compone de un escáner o TC y un equipo de medicina nuclear. Mediante ambos tipos de imágenes podemos hacer un rastreo de cuerpo entero a la búsqueda del tumor. Para el estudio es necesario el uso de un trazador (sustancia marcada con un isótopo radioactivo) capaz de detectar las células malignas. Esta sustancia no es otra que la glucosa. Los tumores malignos tienen un consumo elevado de glucosa que los delata en esta prueba.

De nuevo hace falta una biopsia.

Igualmente es preciso un nuevo análisis del tumor. El cáncer de mama es un conjunto de enfermedades con características diferentes que determinamos en función de la presencia o no de unos receptores para hormonas y para el oncogen HER2 . Cada subtipo biológico precisa de un tratamiento específico y personalizado. Los tumores muchas veces son un popurrí de estas diferentes variedades del cáncer de mama con predominancia de un cierto tipo. En caso de recaída puede ocurrir que las células tumorales supervivientes pertenezcan a un subtipo diferente al del cáncer original. Es por eso que una nueva biopsia determinará de nuevo el tratamiento. De nuevo, al igual que en el diagnóstico del cáncer de mama en su primera vez, la ecografía será el método más frecuente para obtener la muestra de biopsia y si no es posible la mamografía o la resonancia magnética nos pueden guiar para obtener una muestra de tejido y analizarlo. Es importante acudir a un equipo de especialistas en mama donde sean expertos en las exploraciones que necesitas y evitar cambiar de equipo para cada control. La calidad en este caso es muy importante.

La esperanza continua.

Si estás leyendo este post por que en tu caso te han detectado una recaída quiero que sepas que esta no es una situación sin esperanza. Existen tratamientos que pueden conseguir una nueva remisión del tumor o una cronificación de la enfermedad. Cada vez son más los casos que superan de nuevo la enfermedad sin contratiempos. Dependiendo del tipo de tumor las opciones varían pero volvemos a las opciones de tratamiento del cáncer cuando aparece por primera vez: quimioterapia, radioterapia, hormonoterapia, terapia génica y cirugía pueden ser necesarias.

Si recibir un diagnóstico de cáncer de mama es una situación de alto impacto emocional, saber que el cáncer ha vuelto a aparecer en tu vida puede ser difícil de afrontar.

Es importante tener el soporte emocional de la familia y amigos al igual que una buena relación de confianza con el oncólogo  y facultativos que te traten. Buscar ayuda puede ser una buena decisión psico-oncólogos, grupos de apoyo, coach… pueden ayudarte. Asimismo, tener más información sobre tu enfermedad puede ayudarte a ser un paciente activo, empoderado y puede ser importante para sobrellevar un nuevo tratamiento. Busca información en la red siempre que venga de personas expertas y si necesitas que te aclare algún tema no tienes más que proponerlo.

Beneficios de la musicoterapia para pacientes con cáncer.

Durante el tratamiento farmacológico del cáncer existen terapias complementarias que mejoran la calidad de vida del paciente canceroso. La musicoterapia es una de ellas y, en recientes y variados estudios llevados a cabo en universidades americanas y británicas, se ha llegado a la conclusión de que la musicoterapia contra el cáncer mitiga moderadamente el dolor que sufre el paciente, a la par que mejora su autoestima y el estado de ánimo, reduce sistemáticamente sus niveles de ansiedad y mejora sus índices de presión arterial, frecuencia cardíaca y respiratoria.

Múltiples beneficios de la musicoterapia

Los beneficios de la musicoterapia son múltiples. A los ya reseñados en el párrafo anterior, hay que añadir que puede ayudar a la normal aceptación de la enfermedad por parte del paciente, a afrontar anímica y físicamente la enfermedad y a establecer mejores canales de comunicación con el entorno del enfermo (familiares y amigos).

Las sesiones de musicoterapia provocan un estado de relajación en el enfermo que hace que se abra a expresar sus más profundas emociones a través de los sonidos, ruidos, instrumentos, la voz o, simplemente, a través del silencio.

Estas sesiones contribuyen de forma muy activa a la reducción de los pensamientos negativos que surgen en el subconsciente del paciente respecto del cáncer y hace mejorar la perspectiva que tiene sobre el concepto de futuro, un tema tabú para muchos enfermos de esta dolencia.

Además, físicamente también nos ofrece bonanzas este tipo de terapia ya que se aumenta la liberación de la hormona llamada oxitocina, la hormona del placer, con lo cual la persona se encuentra mejor y se reducen los niveles de sufrimiento, tan comunes por la complejidad de los tratamientos para erradicar el cáncer.

La musicoterapia también reduce los efectos secundarios de las sesiones de quimioterapia y radioterapia y mejora el funcionamiento del sistema inmunológico.

Tipos de musicoterapia

Las sesiones de musicoterapia suelen realizarse de dos maneras: haciendo que el enfermo escuche música, la mayoritaria hasta hace poco, y la que últimamente se está llevando más a cabo por parte de los musicólogos, la producción de esa música de forma totalmente improvisada por parte del enfermo a través de instrumentos, su propia voz o, incluso, a través de sus silencios. El impacto emocional de todos aquellos pacientes que se someten a este segundo tipo de sesiones es cuantitativa y cualitativamente más grande que los que trabajan escuchando música.

Otro factor a tener en cuenta en las sesiones es si es conveniente hacerlas en grupo o en solitario(normalmente al hacerlas en grupo, el enfermo aumenta a la vez su capacidad de socialización por saberse integrado en un grupo en el que todos o casi todos están en igualdad de condiciones respecto al cáncer), o si hacerlas en el hospital donde se está llevando a cabo el tratamiento o fuera de él.

Evidentemente, hay que dejar claro que la musicoterapia no cura el cáncer, pero sí está demostrado que provoca unos beneficios, más anímicos que físicos, que nos ayudan mucho a luchar contra él.

Después de un cáncer de mama, volver a vivir en sociedad.

Cada persona tiene una manera de vivir el periodo de los tratamientos: mientras algunas prefieren aislarse para no ser mostrarse convaleciente o hacer sufrir a su entorno. Otros al contrario tienen la necesidad de exteriorizar su enfermedad. En todo los casos, es normalmente difícil conservar intacto el círculo de amistades, a antes de la enfermedad.

Hemos oído muy a menudo a los enfermos que ellos habían cambiado por completo su giro de amistades. Eso duele. Pero son conscientes que muchos amigos o conocidos no saben cómo comportarse, tienen miedo de no saber qué decir, de estar incómodos, entonces evitan el contacto… Pero eso no es una solución correcta. Los que hemos vivido la enfermedad si tuviéramos que dar un consejo seria que hagan justo lo contrario, incluso si es para decir que no saben que decir o hacer, pero no hay nada peor que no estar presentes.

Para la familia, las parejas, la situación es muy diferente. La enfermedad puede acercar a dos personas hasta un grado impresionante, o al contrario alejarlas definitivamente. De hecho la enfermedad magnifica la situación de la  relación, Una pareja muy unida, donde todo va bien, puede salir reforzada de esta prueba. En cambio, los pequeños diferencias, o discordias existentes pueden verse multiplicadas hasta llegar a la irremediable separación.

Aprovechar del instante presente

Para bien gestionar esta fase de convalecencia, pueden ayudar las charlas de grupo, organizados por las asociaciones de lucha contra el cáncer. Son reuniones de personas, que todas han tenido que enfrentarse a la experiencia del cáncer. Son de gran ayuda, muy terapéuticas, donde charlar cada uno de su experiencia. Normalmente se crea una solidaridad muy fuerte entre los miembros del grupo.

Pasados los primeros meses, los mas difíciles, las personas que han sufrido un cáncer se vuelven más positivas que la media, más entusiastas cara a la vida.

El hecho de haber tenido cerca la muerte nos vuelve más conscientes de nuestra suerte en la vida. “Todo va bien, físicamente y moralmente. Claro que sí, pero la manera de ver la vida ha cambiado: relativizo mucho más los problemas, aprovecho más del presente, de las pequeñas cosas. En definitiva tengo la impresión de haber descubierto la palabra “vida”, Así se expresan la mayoría de los pacientes. 

Ejercicios para la prevención del linfedema.

Las pacientes diagnosticadas de tumores de mama que han sido sometidas a cirugía mediante tratamiento conservador o mastectomía y linfadenectomía (vaciamiento axilar), que además han recibido tratamiento con radioterapia a nivel axilar, tienen un cierto riesgo de desarrollar linfedema en dicho brazo.

La falta de movilidad por el dolor que produce contribuye a atrofiar los músculos y las articulaciones, anquilosando el sistema músculo esquelético.

Por esta causa es frecuente que se tienda a mantener inmóvil el brazo y el hombro, lo que favorece aún más la atrofia muscular, la fijación articular y la posible aparición de un linfedema. Por este motivo, es conveniente tener una serie de cuidados y precauciones así como la realización de unos ejercicios gimnásticos, que pueden ayudar en la recuperación tras la cirugía/radioterapia.

Realice estos ejercicios 2-3 veces al día, repitiendo 10 veces cada uno.

Tabla de Ejercicios Básicos

  • Sentada sobre un taburete, sujete una toalla por la espalda, con una mano por arriba y otra por debajo, realice movimientos hacia arriba y hacia abajo.
  • Coja un palo horizontalmente y levántelo todo lo que pueda.
  • Ponga los brazos en cruz y elévelos juntando las palmas de las manos.
  • Coloque ambas manos entrecruzadas en la nuca, junte los codos delante y luego sepárelos al máximo sin soltar las manos.
  • Sitúese frente a una pared. Con el brazo afecto dibuje un círculo lo más grande posible, primero en un sentido y luego en el otro.
  • Con los brazos extendidos hacia delante, a la altura de los hombros, flexione los codos a la vez que cierra el puño. Posteriormente estire el brazo a la vez que abre las manos.
  • Mueva los brazos como si nadase a braza. Con los brazos extendidos hacia delante, a la altura de los hombros, flexione los codos a la vez que cierra el puño. Posteriormente estire el brazo a la vez que abre las manos.

Fuente : http://www.mdanderson.es/

Linfedema, cáncer de mama ¿Cómo evitarlo?

Después de la extirpación de los ganglios de la axila, tras una intervención de cáncer de mama, existe el riesgo linfedema caracterizado por una hinchazón del brazo operado, provocado por la ralentización de la circulación de la linfa en la región del pecho operado.

¿Como disminuir la posibilidad de padecerlo? Aury Caltagirone del Instituto Gustave Roussy, nos indica algunos consejos prácticos que permiten realizar una pautas en nuestra vida cotidiana.

VESTIDOS Y ACCESORIOS. Se recomienda: 

  • Las semanas después de la intervención, optad por un sujetador de tirantes anchos (tipo sujetador de deporte) para evitar la compresión.
  • En vuestra vida cotidiana, elegid camisas, camisetas con mangas anchas o evases; las blusas vaporosas, son las ideales.

A evitar

  • Todo lo que comprime el brazo como los sujetadores y bañadores con los tirantes demasiados apretados.
  • Los anillos y brazaletes demasiado justos o un elástico de cabello olvidado en la muñeca durante horas. Al igual que los elementos que comprimen como una muñequera o una tirita muy apretada.

ACTIVIDADES DOMÉSTICAS. Se recomienda: 

  • Llevar guantes de goma para proteger la mano y antebrazo mientras cocináis, hacéis jardinería, o bricolaje. Nunca estamos a salvo de una herida. Hoy en día encontrareis en el mercado guantes muy finos protectores que os permitirán cocinar o hacer manualidades con desteridad.
  • Utilizad siempre un dedal durante la costura.
  • Si os hacéis una herida (corte, picadura, quemadura, arañazo) en las uñas, en la mano o en el brazo, desinfectar inmediatamente la herida. Lavad con agua y jabón y usad un antiséptico.
  • Para comprar, utilizad siempre un carrito el cual tirareis del lado del seno *no operado. Y transportad vuestro bolso, los paquetes pesados y las maletas siempre utilizando el otro brazo.

A evitar:

  • Desplazar sola objetos pesados como muebles o cartones de mudanza.
  • Llevar al final del brazo cargas importantes como packs de botellas de agua o varias bolsas en el mismo brazo, del lado del pecho operado.
  • Planchar durante horas, sobre todo si es con el brazo operado. El calor desprendido y el peso de la plancha pueden ser nefastos.

EN LA OFICINA. Se recomienda:

  • Delante de vuestro ordenador o vuestra mesa de trabajo, posicionad vuestra espalda correctamente. Pensad de vez en cuando, cerrar vuestros omóplatos y enderezar la espalda tirando la espalda hacia atrás. Colocando correctamente la espalda os permitirá la apertura de las zonas claves para el drenaje natural del brazo.

A evitar:

  • Encorvarse, con las espaldas hacia delante.

CUIDADOS ESTÉTICOS. Se recomienda:

  • Utilizar un corta-uñas en lugar de las tijeras, para evitar heridas.
  • Para la depilación de las axilas, es preferibles usar crema depilatoria o una banda de cera fría para pieles sensibles, antes que la cera caliente (el calor puede hinchar el brazo) o la cuchilla (con la que os podéis cortar o causar una infección)   

A evitar:                                                                                                    

  • Arrancar o mordisquear las pieles alrededor de las uñas. La cicatrización es larga, el riego de infección aumenta.
  • La utilización de aceites esenciales calientes sobre el brazo. Si os hacéis la manicura pedid que nos os corten las cutículas.

Toda fuente de calor como la sauna, o baños muy calientes. Tened cuidado con la temperatura del agua cuando lavéis los platos.

DURANTE LOS VIAJES. Se recomienda:

  • Optad por una maleta con ruedas y en cuanto podáis, bien en el aeropuerto o una estación, tened el reflejo de coger un carro incluso si no vais muy cargadas.
  • En el avión, la diferencia de presión atmosférica en la cabina tiene el riego de hinchar vuestro brazo. Llevad, si vuestro medico os lo ha prescrito, una manga compresiva, bebed agua regularmente y moved vuestro brazo de tanto en tanto. Para más confort, mantenerlo en una posición ligeramente levantado apoyándoos en un pequeño cojín.

También podéis consultar nuestro post que incluye una tabla de ejercicios recomendables que os serán de gran ayuda.

Esperamos que estas pautas os hayan servido de ayuda, para aplicarlo en vuestra vida cotidiana para evitar en lo posible esta complicación, que afortunadamente cada vez sea menor, ya que actualmente se es mucho más conservador en cuanto a la extirpación de los ganglios.

Mastectomía y reconstrucción

Solo el 30% de las mujeres que han sido sometidas a una mastectomía son operadas para una reconstrucción mamaria, de las cuales únicamente el 40% de manera inmediata, es decir, en el momento de la intervención de la extirpación de las mamas.

Nosotras mismas hemos constatado que muchas de ellas tras el tratamiento, es cuando empiezan a plantearse la reconstrucción, pero muchas veces la falta de información necesaria hace que lo vayan retrasando. Otras veces es la pereza de volver a pasar por quirófano…

La Asociación Española Contra el Cáncer (aecc) y la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) han efectuado hoy un llamamiento conjunto a las mujeres que hayan sido o vayan a ser intervenidas de una mastectomía para que se informen de las posibilidades de reconstrucción mamaria existentes y opten, asesoradas por sus médicos, por la más indicada para cada caso. Este llamamiento se enmarca en el acuerdo de colaboración suscrito por ambas entidades para la lucha contra el cáncer y la mejora de la calidad de vida de los pacientes.

Las opciones para las mujeres sometidas a una mastectomía son, por tanto, tres: la no reconstrucción, la reconstrucción diferida y la reconstrucción inmediata. La primera suele presentarse en pacientes que toman la decisión personal de no reconstruirse las mamas o en mujeres cuyos médicos desestiman tal posibilidad por tratarse de tumores avanzados o por conllevar su tratamiento algún coadyuvante, como la quimioterapia o la radioterapia.

En el ámbito de la reconstrucción, los motivos más habituales para posponerla tras la mastectomía son la decisión personal de mujeres que no desean más intervenciones que la estrictamente necesaria para tratar su enfermedad, la posibilidad de que su caso requiera de técnicas muy complejas de reconstrucción que aconsejen retrasarla para no alargar en exceso la intervención o la presencia de problemas médicos asociados, como obesidad o hipertensión graves. En este sentido, la aecc solicita una mayor información para las pacientes con este tipo de tumor para que conozcan las distintas posibilidades y puedan, junto a su médico, decidir cuál de ellas es la mejor opción.

Por su parte, para la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, la técnica de reconstrucción inmediata es la más adecuada para las mujeres que no presenten complicaciones como las citadas, afortunadamente la mayoría. Y ello porque, como explica la Dra. Marta García Redondo, secretaria general de esta Sociedad, “al efectuarse la mastectomía y la reconstrucción en el transcurso de una misma intervención, ésta resulta menos agresiva desde el punto de vista quirúrgico, a lo que se añaden unos beneficios psicológicos y de autoestima evidentes, ya que las pacientes no se ven en ningún momento sin la mama o mamas extirpadas, lo que contribuye a su recuperación y posterior seguimiento”.

La importancia de la información.
Los bajos porcentajes de mujeres a las que se les reconstruyen las mamas tras una mastectomía en España se deben a varias causas. Según estimaciones de la SECPRE, sólo el 60% son informadas sobre la opción de la reconstrucción, pese a que esta técnica se encuentra incluida mayoritariamente en los protocolos de actuación de los hospitales para el tratamiento del cáncer de mama. Por otro lado, las listas de espera disuaden en ocasiones a las pacientes de optar por una reconstrucción que se retrasará demasiado en el tiempo.

Desde hace años, la SECPRE trabaja en pro de la creación de una vía clínica de cáncer de mama que unifique los protocolos de actuación sobre esta enfermedad en todos los hospitales y comunidades autónomas, incluyendo el suministro de información veraz y rigurosa sobre las opciones de reconstrucción a todas las pacientes y la garantía de que esta intervención es realizada siempre por un cirujano plástico, sea del propio centro donde se practica la mastectomía o, de no contar en plantilla con este especialista, derivando a la paciente a otro hospital.

Según Patrizia Bressanello, psicóloga del servicio Infocáncer de la aecc, “en cualquier caso, lo más importante es que la mujer diagnosticada de cáncer de mama disponga de información rigurosa sobre los tratamientos más adecuados a su caso, incluidas las opciones para una reconstrucción mamaria, con el fin de que pueda participar activamente en el proceso de tratamiento. En los casos en los que esté recomendado, la mujer debe tener la posibilidad de ser reconstruida en la misma intervención quirúrgica en la que se le realiza la mastectomía, lo que ayudaría a reducir el impacto negativo de este tipo de intervención y a mejorar la calidad de vida de la paciente”.

Las técnicas de reconstrucción mamaria.
Las técnicas de reconstrucción mamaria pueden dividirse en tres grandes grupos: las que utilizan implantes para recrear la nueva mama, las que emplean tejido autólogo -es decir, tejido de la propia paciente, comúnmente llamado “colgajo”- y las mixtas, una combinación de ambas. Las técnicas autólogas son las más extendidas en los últimos años, ya que sus resultados son muy similares a los de una mama natural. Los tejidos usados proceden, sobre todo, del abdomen, la espalda, los muslos o los glúteos.

No obstante, en algunas pacientes, la reconstrucción con implantes resulta más apropiada. Es el caso de las mujeres muy delgadas y, por tanto, con poco tejido con el que recrear la nueva mama, de las que prefieren una intervención más sencilla y corta, con una rápida recuperación postoperatoria, o, sencillamente, de quienes no desean añadir cicatrices adicionales a su cuerpo. La reconstrucción con colgajos, al precisar de vasos sanguíneos sanos con los que asegurar el suministro sanguíneo de los tejidos extirpados y reimplantados, tampoco puede ofrecerse siempre a mujeres fumadoras, que padezcan diabetes, enfermedades del tejido conectivo o enfermedades cardiovasculares.

Fuente: Secpre.

Cuando el cáncer de mama entró en mi casa

Pues sí, entró y por la puerta grande, tendría yo unos 6 ó 7 años.

Vino como entran esas noticias que no sabes si creerlas o no, que no alcanzas a comprender en ese momento…..que de repente te entra frío y al minuto calor. En definitiva es el miedo,…. el intenso y oscuro miedo que te paraliza y luego te dan unas ganas enormes de echar a correr.

Veía yo que mis padres estaban tristes y cuando preguntaba,  me daba cuenta de que alguna cosa extraña estaba pasando. En sus ojos había  incertidumbre y cambiaban apresuradamente de conversación, cuando yo aparecía.

Un día que estaba jugando en la calle  con mis amigos oí, que las mamás estaban hablando de que una amiga tenía cáncer de mama y enseguida me percaté… con especial certeza sentí,…. es mi madre.

Deprisa me fui a casa para preguntarle, cuando le dije lo que yo presentía, en un primer momento se quedó pillada, pero pronto me dio un abrazo y me explicó que le estaban haciendo más pruebas, que no estaba todavía claro, trató de trasmitirme una serenidad que para nada ella tenía…..no la conoceré yo!!!

A partir de ahí todo fue un ir y venir continúo al hospital .Mi abuela vino y se instaló en casa, mis vecinos me llevaban al cole, mi hermano pequeño no se separaba de mi madre, estaba muy raro. ¡Hasta dejó de hacer trastadas! Con el tiempo desapareció esa paz ficticia y parece que volvió la normalidad.

Poco después, mi madre llegó a casa diciendo que un grupo de mujeres de Benidorm, se habían juntado para formar una asociación y ayudar a otras  que estaban pasando por lo mismo.

Así nació Anémona, en la primavera del  2002, como una bocanada de aire fresco,…. convertida, en el aliento que las une,…. tejiendo hilos invisibles que sólo ellas ven, y lazos rosas que todos llevamos.

Ahora ya soy mayor, entiendo mejor las cosas. Estoy muy orgullosa de mi madre y de sus compañeras, he llegado a comprender la labor infinita que hacen y cuando pregunto dónde está mamá, mi hermano me responde:

Con las anémonas !!!!

F.H.         Octubre. 2018

Voluntades Anticipadas/ Instrucciones Previas

¿Qué son las “voluntades anticipadas”? 

El documento de “voluntades anticipadas” o “instrucciones previas” es el documento mediante el cual una persona mayor de edad o menor emancipada, con capacidad legal suficiente y libremente, manifiesta las decisiones tomadas sobre las actuaciones médicas que se deberán tener en cuenta cuando se encuentre en una situación clínica en la que concurran circunstancias que no le puedan permitir expresar libremente su voluntad. Todo ello sin perjuicio de la buena práctica clínica de los profesionales sanitarios.

También se puede hacer constar la donación de órganos y/o tejidos, u otras decisiones, en caso de fallecimiento.

¿Cómo puedo formalizar las “voluntades anticipadas”? 

El documento se puede formalizar de dos formas en estos momentos:

1/ Ante testigos: se puede utilizar el modelo facilitado por la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública, o cualquier otro documento que se ajuste a la norma, con la firma de tres testigos (obligatorio). En éste caso, los testigos serán personas mayores de edad, con plena capacidad de obrar, dos de los cuales no tendrán relación de parentesco hasta en segundo grado, o relación patrimonial alguna con la persona interesada.

2/ Ante notario: se formalizará en escritura pública ante notario. El original y la copia deben trasladarse al registro para su formalización digital y archivo físico.

En ambos casos se puede designar a una persona representante como interlocutora válida ante el personal médico responsable o el equipo sanitario y facultarla para interpretar las instrucciones previas. Para ello debe dejar constancia de todos sus datos de localización en territorio nacional y número de teléfono.

¿Cómo puedo registrar las “voluntades anticipadas»? 

El documento de “voluntades anticipadas” podrá ser inscrito en cualquier hospital público en el “Registro Centralizado de Voluntades Anticipadas de la Comunitat Valenciana”.

Para hacer el registro efectivo se puede cursar toda la documentación de la siguiente forma:

  • Acudir personalmente al SAIP de su hospital, solicitando cita previa.
  • Enviar la documentación a través de las oficinas PROP, o por correo certificado, dirigida al SAIP de su hospital.

El registro autonómico está sincronizado con el Registro Nacional de Instrucciones Previas, (RNIP) de manera que el documento podrá ser consultado desde cualquier hospital público del Sistema Nacional de Salud.

Guía de Voluntades Anticipadas

ANÉMONA en el encuentro de FECMA en Santander

Durante los días 28 y 29 de junio de 2018, ANÉMONA asistió al encuentro de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, bajo el título: “Presente y futuro de la oncología: la atención personalizada en pacientes con cáncer de mama”, con el patrocinio de FECMA(Federación Española de Cáncer de Mama).

En el encuentro, que también estuvo dirigido a profesionales de la sanidad y la enfermería, a estudiantes de ciencias médicas y a personas interesadas en la situación de la oncología, del cáncer de mama y del Sistema Nacional de Salud, se trataron los retos de la medicina personalizada, las necesidades socio-sanitarias derivadas de la misma, las listas de espera y el ‘big data’ y su relación con el futuro de la sanidad.

Además, se pusieron sobre la mesa las nuevas realidades sociales relacionadas con el cáncer de mama, la aplicación de las tecnologías al abordaje de la enfermedad y la investigación y la incorporación de la innovación como elementos que permiten mejorar el campo de la oncología en diagnósticos y tratamiento.

Noticia de interés relacionada con el evento.

El cáncer de mama y el absentismo laboral

El cáncer de mama es el tipo de tumor que más afecta a las mujeres occidentales. Sólo en España se diagnostican unos 26.000 al año.

Esta enfermedad ─como cualquier otro cáncer─ afecta a los mecanismos de las células de nuestros órganos. Cuando las células comienzan a sufrir una división incontrolada es cuando se produce el tumor, que puede ser benigno o maligno. El tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria es el que denominamos cáncer de mama.

Aunque esta enfermedad afecta mayoritariamente a mujeres, también existen casos, aunque en un porcentaje mucho menor, de afectación a hombres. Esta situación representa menos del 1% de la totalidad de los casos, aunque está aumentando. Los antecedentes familiares del cáncer de mama pueden influir en estas situaciones. La presentación clínica y el diagnóstico de esta son similares a los de la mujer. La edad en la que se desarrolla suele ser más tardía. El tratamiento preferente es la mastectomía.

En las fasEs precoces del cáncer, normalmente no se produce ningún síntoma. Existen varios síntomas frecuentes:

  • Cambio de tamaño en alguna de las mamas
  • Irregularidades en el contorno de la mama
  • Aparición de un nódulo en la mama o en la axila
  • Dolor a la palpación
  • Cansancio o dolor óseo localizado
  • Alteración de la piel en la zona

Es importante tener en cuenta que estos síntomas también pueden serlo de un tumor benigno, por lo tanto es importante no alarmarse y esperar el veredicto del médico.

La mamografía es el método más eficaz a la hora de detectar esta enfermedad. Aprecia si la lesión es susceptible de malignidad o no. Consiste en una radiografía de las mamas con un aparato llamado mamógrafo. Produce una dosis muy baja de radiación y sirve para detectar gran cantidad de problemas.

Los tratamientos más frecuentes son la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y la hormonoterapia.

En los últimos años, se han llevado a cabo varios avances en este campo, como la incorporación de la Resonancia Magnética y la utilización más racional y con un éxito mayor de ciertas terapias desarrolladas.

Relación laboral

Según datos de la Asociación Profesional de Médicos Evaluadores de la Seguridad Social, el cáncer de mama es la principal causa de absentismo laboral en España, seguido por la lumbalgia y los trastornos psicológicos.

Dado que el cáncer de mama coincide con frecuencia en una edad laboral activa y que conlleva varios periodos de incapacidad temporal, hacen falta diversos profesionales para dar facilidad de reinserción a la actividad laboral, ya que el cáncer de mama se asocia a una pérdida de la productividad laboral dentro del primer año del diagnóstico.

La mayoría de los pacientes de cáncer de mama terminan iniciando un procedimiento de incapacidad permanente, debido a las reducciones funcionales y a los efectos secundarios derivados de las terapias aplicadas.