19 de octubre. Día Internacional del cáncer de mama.

Por nosotras, por nuestro presente, por nuestro futuro.

Porque no tengamos que añadir problemas y dificultades al día a día.

Por no tener que sentir el miedo al acudir solas a las consultas.

Porque no nos falte el abrazo y la cercanía.

Por recuperar la normalidad en la atención primaria y hospitalaria.

Porque seamos capaces de asumir nuestra realidad.

Por continuar siendo corredoras de fondo, a pesar de los miedos.

Por ser capaces de perseverar en la reivindicación de la prevención, investigación e innovación.

Enlace manifiesto FECMA:  http://nuevofecma.vinagrero.es/wp-content/documentos/Manifiesto_2021_FECMA_Castellano.pdf

 

Video clip de Vanesa Martín: «Soy»

La Asociación Anémona Marina Baixa, ganadora de los III Premios “PROMIS” al deporte inclusivo.

La Asociación Anémona Marina Baixa de Benidorm, de autoayuda para mujeres con cáncer de mama y ginecológico ha sido ganadora en la categoría Diversidad de Género en el Deporte por su programa Anémona a golpe de remo, que aprovecha los beneficios de este deporte para la recuperación de las secuelas de la enfermedad.

En la edición de este año los premios reconocen el esfuerzo de proyectos que han tenido un gran impacto social a pesar de desarrollarse en las duras condiciones que ha impuesto la situación de pandemia.

Los premiados en el resto de categorías han sido:

  • Deporte Adaptado: Premiado el Club Ilja Sport de Las Palmas por el proyecto ADAPTAekwonDO.
  • Integración social e interculturalidad: Premiada la ONGD Ilêwasi de Castellón por el proyecto Ilêsport.
  • Ecosistema deportivo: Premiado el Club Bádminton Chamartín de Madrid por su programa de Bádminton Inclusivo.
  • Innovación en el deporte: Premiado Víctor Manso Lorenzo (Madrid) por la introducción de la modalidad de deporte inclusivo Goubak.

Además, el jurado ha decidido conceder los siguientes reconocimientos:

– Reconocimiento honorífico: Área Social Levante UD. Fundación de la C.V. Levante UD Cent Anys

– Accésit diversidad de género: al proyecto Goals for Freedom

– Accésit deporte adaptado: a la fundación Trust Rugby International Spain por fomentar el rugby inclusivo.

La ceremonia de entrega de los  premios tuvo lugar el pasado sábado 25 de septiembre,  en “Veles e Vents” de La Marina de Valencia y estuvo presidida por la Vicepresidenta de la Generalitat Valenciana Mónica Oltra.

La asociación PROMIS está integrada por profesionales inmigrantes y españoles, principalmente de áreas sociales, y tiene entre sus fines “fomentar la interculturalidad, a través de encuentros periódicos con las diferentes entidades que trabajan esta especialidad, principalmente educación en valores, comunicación para el desarrollo, fomento del emprendimiento y deporte de integración”.

Mejorando la autoestima.

El tratamiento puede ocasionar cambios físicos que afecten a tu imagen corporal y autoestima. Aquí tendrás algunas pautas para ayudarte a mejorar tu autoestima.
Debido a algunos tratamientos, como pueden ser la cirugía, la  quimioterapia u otros, pueden darse diferentes cambios físicos, como la caída del pelo, cambios de imagen en las zonas afectadas por la cirugía o limitaciones físicas que pueden afectar tu autoestima y condicionarte.
Se trata de un proceso de adaptación a una nueva imagen de ti misma, que añadida a los tratamientos, enfermedad, se suman y hace que no sea sencillo.
Puede servirte buscar las opciones posibles, según tu caso, para que te ayuden a verte mejor. Ante la caída del cabello, hay personas que prefieren utilizar protésicos capilares similares al cabello que antes tenían. Otras personas prefieren usar pañuelos o gorros. Existen entidades que realizan talleres educativos sobre cómo colocarte un pañuelo o sobre cómo maquillarte.
En cuánto a los cambios por la cirugía, hay opciones como la reconstrucción mamaria, tatuaje del pezón. Y mientras no es posible, existen diseños específicos de ropa interior o de ropa de baño para mujeres mastectomizadas.
Sin embargo, aún así se dan cambios en tu imagen de los que no estás acostumbrada, que pueden hacer que te veas diferente, que incluso no te reconozcas y que quizás no aceptes en un primer momento. En estos casos, trata de observarte. Rehuir tu imagen, no mirándote al espejo, acentuará a la larga que no te aceptes. Prueba a mirarte por pequeños momentos (por ej. 5 minutos) aumentando día a día el tiempo. Aprovecha mientras te bañas o te pones crema para mirar aquellos aspectos que han cambiado. A medida que sientas que puedes verte con tranquilidad, deja que otras personas cercanas (tu pareja, hermana…) pueda verte, para ayudarte a normalizar esa nueva imagen.
Otro ejercicio que puede ayudarte para mejorar tu autoestima es resaltar tus cualidades positivas. Piensa en cualidades tuyas, al menos tres, que te gusten de ti y repítelas en voz alta. Después haz lo mismo mientras te miras al espejo. Si quieres puedes pedirle a otra persona de confianza que te diga que le gusta de ti. Anótalas y tenlas a mano, para poder leerlas cuando quieras.
Es importante recordar quién eres más allá de la enfermedad, tus puntos fuertes, lo que te importa, lo que te gusta, con lo que disfrutas, tus prioridades… cuánto más conectes con ello, más fuerte será tu autoestima. Dedícate tiempo a ti misma, a lo que quieres y necesitas. Un buen ejercicio de autoestima es el autoconocimiento. Te animo a que lo pruebes para reencontrarte contigo misma. Si aún así te sientes muy decaída, pide ayuda a un profesional especializado, tal como es un psicooncólogo.

Fuente: Kern Pharma Biologics (equipo de redacción).
Bibliografía:
M. Die Trill (2003): Psico-oncología. Ades Ediciones. – Asociación Española Contra el Cáncer. Cómo prepararse. https://www.aecc.es/es/todo-sobre-cancer/viviendo-con-cancer/como-prepararse
Fundación Stanpa. https://www.fundacionstanpa.com/ponte-guapa-te-sentiras-mejor/ – Sebastián, J y otros (2007): Imagen corporal y autoestima en mujeres con cáncer de mama participantes en un programa de intervención psicosocial. Clínica y Salud vol.18 no.2 Madrid jul./sep. 2007 – Fernández, Isabel: Alteraciones psicológicas asociadas a los cambios en la apariencia física en pacientes oncológicos. En: Cruzado, J.A.: Revista interdisciplinar psicooncología. Volumen 1, Número 2-3, Madrid, 2004; 169-80.

Viajar con cáncer de mama: planifica antes de hacer las maletas

Antes de hacer un viaje, debes consultar con tu oncólogo si es adecuado para ti, tanto si te encuentras recibiendo tratamiento para el cáncer de mama como si acabas de finalizarlo. Tu médico determinará si tu estado físico es adecuado para ir de viaje y te dará las instrucciones que debes seguir para cuidar tu salud, o bien, te indicará cuál es el momento más idóneo según tu cronograma de tratamiento. Coméntale sobre el lugar que quieres visitar, la duración del viaje y en qué medio de transporte te vas a trasladar. Apunta todas sus recomendaciones y llévalas siempre contigo durante tu viaje.

Antes del viaje

  • Aprovecha la visita al médico para solicitar las recetas de los medicamentos que tomas habitualmente, así como una carta de autorización de viaje, en la que se detalle tu diagnóstico, el tratamiento que se te está aplicando y las recomendaciones generales del oncólogo.
  • Asegúrate llevar suficiente cantidad de medicamentos para cubrir los días que estarás fuera.
  • Cuando reserves los traslados y alojamiento, puedes solicitar los requerimientos especiales que necesites, como, por ejemplo, una silla de ruedas, una máscara de oxígeno o una habitación cerca de los ascensores o en la planta baja.
  • Si viajas al extranjero, verifica si necesitas alguna vacuna y consúltalo con tu médico.
  • Es aconsejable que de forma conjunta con tu médico, diseñéis un protocolo en caso de emergencia. Es importante que sepas la localización de algún centro sanitario al que puedas acudir, así como los pasos a seguir en caso de algún contratiempo de salud.    

Durante el traslado

  • Muchos tratamientos para el cáncer incrementan el riesgo de trombosis. Para evitar la formación de coágulos, en trayectos largos, asegúrate de levantarte de tu asiento cada hora y andar un poco.
  • Lavarte las manos frecuentemente disminuye el riesgo de padecer una infección.
  • Lleva siempre todos tus medicamentos, el informe médico y las recomendaciones del oncólogo en tu equipaje de mano.
  • Si te han realizado una mastectomía, te han extirpado los ganglios axilares y viajas en avión, es aconsejable utilizar una manga de compresión en el brazo, a fin de disminuir el riego de linfedema.

Durante las vacaciones

  • Mantén las medicinas en sus envases originales, alejadas del calor excesivo y de la humedad.
  • Lleva siempre contigo el informe médico y los consejos del oncólogo. Serán útiles en caso de emergencia.
  • Evita la comida basura y sigue una dieta equilibrada, si es necesario, lleva contigo bebidas y alimentos para picar entre comidas. No te olvides de beber mucha agua.
  • Si te has sometido a una mastectomía y te preocupa el uso de prendas de baño, puedes acudir a una tienda especializada y elegir un bañador que se adapte a tus necesidades.
  • Si sueles tapar tu cabeza, considera llevar un turbante en lugar de una peluca si vas a la playa. Quizá te resulte más cómodo frente al calor del verano. Tu cuero cabelludo también debe estar protegido del sol.
  • Disfruta del sol, pero con mucha precaución. Utiliza un sombrero y protección solar FPS 50 (UVB-UVA) en todo el cuerpo. Si te aplicaron radioterapia, no recibas sol en la zona tratada.
  • Cuida tu piel, en verano más que nunca. En este enlace puedes encontrar consejos sobre cómo hacerlo.

 

Fuente: Kern Pharma Biologics (equipo de redacción).

BIBLIOGRAFÍA

NATIONAL COMPREHENSIVE CANCER NETWORK (NCCN). Traveling with Cancer. [consulta: julio, 2019]. Disponible en:https://www.nccn.org/patients/resources/life_with_cancer/traveling.aspx

Cubedo, Ricardo. EL MUNDO.ES. Salud. ¿Puedo tomar el sol con quimioterapia? Mayo, 2010. [consulta: julio, 2019]. Disponible en: https://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/05/24/oncodudasypreguntas/1274690284.html

ONCOVITAL. Disfrutar del verano durante la quimioterapia[consulta: julio, 2019]. Disponible en: http://www.oncovital.com/disfrutar-del-verano-durante-la-quimioterapia/

 

Relajación para personas con cáncer

Los ejercicios de relajación ayudan a reducir la ansiedad en un momento determinado, mejoran la calidad de vida y facilitan conciliar el sueño. Aprender a hacerlos requiere tiempo y práctica. Pero cuando se ha aprendido, se puede hacer prácticamente cualquier lugar y mientras se realizan otras actividades. Este artículo explica cómo hacer ejercicios de relajación para personas con cáncer.

Cuáles son los beneficios de la relajación

La relajación forma parte de las llamadas terapias alternativas o terapias complementarias (cuando se combinan con el tratamiento convencional). La relajación no tiene poder curativo por si misma, ni sustituye a otras formas de tratamiento como la quimioterapia o la radioterapia.

Son muchos los estudios que demuestran los beneficios de la relajación en la reducción de la ansiedad y el estrés en la población general (independientemente de su estado de salud). Como, además, la ansiedad es frecuente en pacientes oncológicos en varios momentos del proceso, la relajación para personas con cáncer puede ayudar a mejorar la calidad de vida y puede facilitar el sueño cuando hay insomnio.

Ahora bien, los estudios que evalúan específicamente los beneficios de relajación para personas con cáncer cuestan más de encontrar, por varias razones. Hay muchos tipos de relajación, diferentes entre ellos. Las enfermedades oncológicas también son muchas y los ensayos deben hacerse con personas en diferentes momentos del cáncer. Pero por poner algunos ejemplos, los hay que apuntan a que la relajación muscular progresiva es eficaz para mejorar el confort y reducir algunos efectos secundarios de la quimioterapia, u otros que informan de beneficios físicos y emocionales en pacientes con cáncer de pulmón avanzado.

Cómo se practica la relajación para personas con cáncer

Para poder hacer relajación hay que crear unas condiciones y hacer una serie de ejercicios. Las primeras veces va muy bien hacerlo en casa, porque es donde es más fácil crear este ambiente. ¿Cuáles son los pasos?

  • Pide a tu familia que no haga ruido y que no te molesten durante un rato. Desconecta el teléfono móvil.
  • Ponte cómodo/a, estírate en la cama boca arriba con los brazos al lado, o síentate en un sillón. Deja una luz suave. Quizás te puede ayudar poner una música tranquila.
  • Desabróchate o quítate las prendas y complementos que puedan apretar: cinturones, relojes, zapatos, gafas…
  • Cierra los ojos y comienza a respirar muy despacio. Cogiendo aire por la nariz y expulsándolo también por la nariz. Intenta llenar primero el vientre, luego la parte baja del pecho y, finalmente, la parte más alta.
  • Concéntrate en la sensación del aire como entra por la nariz, frío, y como sale, caliente. Imagínate que puedes ver este aire entrar y salir.
  • Relaja los pies. Déjalos muertos, como si fueran de madera. Como si quisieras dejar de notarlos. Relaja también las piernas, las rodillas y los muslos, subiendo por el cuerpo poco a poco.
  • Empieza a relajar el abdomen y, después, el tórax. Nota como toca la superficie donde está apoyado. Sigue concentrándote en la respiración, profunda y lenta. Coge el aire por la nariz y expúlsalo también por la nariz.
  • Relaja los dedos de las manos, las palmas, los dorsos, los brazos y los codos. Como si fueran de madera. Como si quisieras dejar de notarlos.
  • Relaja los hombros, el cuello y la nuca.
  • Con los ojos cerrados y respirando por la nariz, muy despacio, relaja la cara: la boca, los ojos…
  • Ahora que tienes todo el cuerpo relajado, concéntrate en esta sensación de paz y tranquilidad. Sigue sin moverte durante unos 5 minutos.
  • Poco a poco, empieza a mover los pies y las piernas, los brazos y abre los ojos. Mueve el resto del cuerpo, poco a poco. No te levantes de repente, para no marearte.

 

Incorporar la relajación al día a día

Es normal que la relajación para personas con cáncer no se consiga los primeros días. Se necesita práctica y entrenamiento y, sobre todo, constancia! Buscar un rato cada día, aunque no tengamos ansiedad. Con la práctica cada vez se consigue más.

Y con el tiempo se puede aprender a hacer «relajación parcial»: cuando estamos tensos/as o nos preocupa algo pero no podemos dejar de hacer lo que estamos haciendo (por ejemplo, en el trabajo), podemos hacer parte de estos ejercicios para calmarnos mientras seguimos con nuestra actividad. Como la respiración consciente (respirar por la nariz, profundamente y poco a poco, concentrándonos en la sensación del aire entrante frío y saliendo caliente).

¿Y cuál es el mejor momento del día?

  • Si NO tenemos problemas para dormir(como insomnio) es mejor NO hacerlo por la noche. Precisamente porque podríamos dormirnos y, entonces, no notaríamos los beneficios de la relajación cuando calma la ansiedad. El objetivo de la relajación es que podamos continuar el día a día sin ansiedad, y esto no lo conseguiremos si nos dormimos. Es mejor buscar un momento en que no tengamos sueño.
  • Si tenemos problemas para conciliar el sueñoo, simplemente, queremos relajarnos para dormirnos, entonces sí que es una buena idea hacerlo por la noche. Porque nos ayudará a lograrlo.

La detección precoz en el cáncer de mama es clave de cara a su curación.

La detección precoz en el cáncer de mama es clave de cara a su curación. Por este motivo, es fundamental que todas las mujeres conozcan aquellas medidas indispensables para poder diagnosticarlo de forma temprana.

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres occidentales. De hecho, solo en España se diagnostican alrededor de 25.000 nuevos casos al año.

Afortunadamente los avances en investigación y tratamientos médicos han aumentado de forma muy significativa los índices de supervivencia, si bien, una de las claves es la detección precoz de la enfermedad.

En ese sentido, cabe destacar que un diagnóstico temprano del cáncer de mama permite actuar más rápidamente y, en consecuencia, alcanzar una mayor probabilidad de curación.

El tamaño y la extensión del tumor son algunos de los factores más determinantes para establecer el pronóstico de esta enfermedad. Así pues, todas las mujeres deberían conocer las medidas indispensables destinadas a detectar un cáncer de mama en sus primeros estadios.

–       No olvides acudir a tus revisiones ginecológicas. En general, las mujeres deberían acudir a su ginecólogo al menos una vez al año para su visita de control con el objetivo de detectar de forma precoz el cáncer de mama y otras enfermedades ginecológicas, por lo que no pospongas tu revisión.

–       Realiza tus mamografías de control. En función de tu riesgo de desarrollar un cáncer de mama, tu ginecólogo te recomendará realizar mamografías periódicas a partir de cierta edad. Generalmente, suele ser alrededor de los 45 años aunque, ante la presencia de determinados antecedentes familiares, es posible que debas realizarla a edades más tempranas

Las mamografías pueden ayudar a encontrar tumores en una etapa muy temprana, cuando el tratamiento será más eficaz incluso años antes de que se presenten síntomas o signos visibles

Por esta razón, sigue las recomendaciones de tu ginecólogo y empieza con las mamografías anuales de control en el momento que así te lo indique.

–       Dedica un tiempo a explorarte los pechos. Es importante que estés familiarizada con el aspecto de tus senos para así poder detectar cualquier cambio e informar inmediatamente a tu ginecólogo.

De este modo, trata de encontrar un hueco en tu agenda cada mes, preferiblemente los días posteriores a la menstruación, y dedica unos minutos a palpar tus mamas y axilas.

–       Conoce las señales de alerta del cáncer de mama. Hay síntomas que deben hacernos acudir sin demora al médico para que pueda valorarlos.:

  • Asimetría,
  • Endurecimiento o hundimiento en las mamas
  • Irregularidades en el contorno
  • Menor movilidad de uno de los pechos al levantar los brazos
  • Alteraciones de la piel (aparición de úlceras, cambios de color o hoyuelos tipo ‘piel de naranja’)
  • La retracción o la secreción por el pezón
  • La detección de un bulto en el seno o la axila.

La autoexploración de mamas se recomienda precisamente porque te ayudará a identificar estas señales en caso de presentarse.

Sin embargo, no te alarmes antes de tiempo, pues estos síntomas también pueden aparecer asociados a otras enfermedades benignas y debe ser un médico quien lo valore antes de emitir un diagnóstico

Ten presente en todo momento que, pese a ser una enfermedad con una incidencia significativa entre las mujeres, el porcentaje de curación actual del cáncer de mama es muy alto y se incrementa cada año.

Así pues, no olvides estar atenta a posibles cambios en tus pechos, acude al médico ante cualquier duda y, sobre todo, realiza puntualmente tu revisión ginecológica anual.

 

 

Enlaces: http://www.san.gva.es/documents/246911/251004/guiasap030prevcaginmama.pdf

 

http://www.sp.san.gva.es/biblioteca/publicacion_dgsp.jsp?cod_pub_ran=865619799

Incapacidad laboral y cáncer de mama

La importancia de esta enfermedad reside en los costes indirectos que provoca la misma, derivada de los prolongados periodos de Incapacidad Temporal que suele conllevar.

En España se diagnostican unos 26.000 casos al año, lo que representa casi el 30% de todos los tumores del sexo femenino en nuestro país. La mayoría de los casos se diagnostican entre los 35 y los 80 años, con un máximo entre los 45 y los 65 periodo activo laboralmente.

Igualmente hay que poner de relieve que no son raros los casos en que se producen Incapacidades Permanentes cuando las limitaciones funcionales del paciente son incompatibles con la actividad laboral.

La valoración de la Incapacidad Laboral deberá ser realizada una vez que se haya estabilizado el proceso y habrá de estudiarse no solamente la situación del paciente sino también una serie de factores pronósticos y por supuesto las limitaciones o secuelas debidas a la propia enfermedad.

La presencia de un cáncer de mama en pacientes en que se ha realizado una masetectomia y vaciamiento de axilas provoca graves limitaciones funcionales en la mujer que lo sufre.

El tratamiento adecuado suele provocar secuelas de distinto carácter, bien sea psicológicas, funcionales o estéticas pero la más frecuente y con mayor repercusión en estos enfermos es la aparición del linfedema en el brazo situado en el mismo lado de la mama afectada.

Las medidas a tomar en estos casos se indicará después de conocer el tipo y causa del tumor que lo ha originado y en los casos que procedan es obvio que se tratará la causa del linfedema.

Tribunal médico

En los Tribunales se discute con demasiada frecuencia sobre la existencia o no de Incapacidad Permanente en el grado Total para pacientes que ejercen profesiones que requieren sobrecarga de la extremidad afectada por la masetectomia. Los supuestos más frecuentes suelen ser los de dependientas, peluqueras, manufactureras o limpiadoras.

En algunos casos los Tribunales declaran la inexistencia de Incapacidad Permanente en grado alguno, pues las Sentencias señalan que aunque la trabajadora puede tener ciertas molestias pero sus funciones no requieren de un esfuerzo físico de las extremidades superiores.

En otras ocasiones se deniegan por no constar que en su trabajo se requiera un gran esfuerzo físico.

Los supuestos más frecuentes de concesión de Incapacidad Permanente Total son aquellos en que existen situaciones de tirantez y dolor en la extremidad afectada por la operación extirpatoria, junto con las recomendaciones medicas de evitar posturas mantenidas y el ejercicio de fuerza con la extremidad.

En otras ocasiones se conceden por tener que utilizar material de utillaje de diverso peso, trasportarlo y tener que mantener posturas forzadas con los brazos o utilizar esporádicamente la fuerza con la extremidad afectada.

Lo esencial en estos supuestos, a parte de la objetivación de un grado suficiente de limitación, es que la profesión habitual requiera fuerza o movimientos repetitivos en el brazo afectado, o también la posibilidad de sobrecargar el brazo cogiendo pesos.

La Incapacidad Permanente Absoluta suele estar reservada a situaciones de linfedemas que concurran con otras patologías además del cáncer de mama, destacándose los trastornos depresivos, que como bien es fácil de imaginar se producen.

Así se conceden en algún supuesto en el que hay un cáncer de mama, linfedema, con limitaciones funcionales severas y un trastorno depresivo mayor grave, que se ha cronificado y es de muy mal pronóstico, ya que en tales situaciones la persona estará limitada para la interrelación social y personal de forma severa.

Fuente: José Alberto Andrioaa-indemnizaciones.com

El 4 de febrero se celebra el Día Mundial Contra el Cáncer, cuyo objetivo principal es concienciar a la población

El próximo 4 de febrero se celebra el Día Mundial Contra el Cáncer, una de las principales causas de muerte en nuestro país. No en vano, las estadísticas señalan que uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres padecerán esta enfermedad a lo largo de su vida.

En relación a tan señalada fecha, en la que en todo el mundo se presta especial atención a esta enfermedad, el 4 de febrero fue instaurado en el año 2000 como Día Mundial Contra el Cáncer con el fin de concienciar aún más y movilizar a la sociedad a escala global para mejorar la prevención y el control de esta patología.

La Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) es la plataforma que encabeza esta campaña a nivel mundial, y entre sus objetivos destaca el interés por erradicar mitos y creencias equivocadas de la mentalidad colectiva, que todavía siguen existiendo a día de hoy en relación al cáncer. Del mismo modo, en esta jornada se pretende hacer una llamada de atención para reducir al máximo el impacto que dicha patología tiene sobre la población. Por ello siempre se hace hincapié en las medidas de prevención que existen en la actualidad, apostando por una detección precoz, y se ofrece información sobre los tratamientos y cuidados más eficaces.

Diez datos sobre el cáncer

Avalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), estos diez datos destacables reflejan a la perfección y dan buena muestra de lo que esta enfermedad supone a escala global.

– 1. Hoy en día se conocen más de cien tipos diferentes de cáncer, de modo que cualquier parte del cuerpo puede ser afectada por este mal.

– 2. Cada año fallecen unos ocho millones de personas debido al cáncer, convirtiéndose así es una de las principales causas de muerte del mundo.

– 3. Más del 70% de estas muertes tienen lugar en Asia, África, Sudamérica y América Central.

– 4. Teniendo en cuenta las cifras mundiales, los cinco tipos de cáncer que sufren más comúnmente los hombres son, de mayor a menor cantidad, los de pulmón, hígado, estómago, colon o recto y esófago.

– 5. Del mismo modo, los más registrados en la mujer son los de mama, pulmón, estómago, colon o recto y cuello del útero.

– 6. El consumo de tabaco aparece en las estadísticas como la principal causa prevenible de esta enfermedad en todo el globo. Igualmente, es el responsable directo del 20% de los fallecimientos registrados.

– 7. Una quinta parte del total de cánceres aparecidos en el mundo son producidos por una infección crónica. A modo de ejemplo, éste es el caso del papilomavirus humano (PVH), que provoca el cáncer del cuello uterino, o del virus de la hepatitis B (VHB), origen del cáncer hepático.

– 8. Los tipos de cáncer que cuentan en la actualidad con mayor impacto en la salud pública son los de mama, cuello del útero y colon o recto, patologías que con los avances de hoy en día se pueden sanar si son detectadas precozmente y se siguen los tratamientos adecuados.

– 9. Gracias a los conocimientos con los que cuentan los profesionales sobre el control del dolor y los cuidados paliativos, es posible reducir bastante el sufrimiento que padecen los enfermos.

– 10. Una cifra superior al 30% de los diferentes tipos de cáncer podrían prevenirse, sobre todo abandonando el consumo de tabaco, ingiriendo alimentos saludables, practicando deporte y reduciendo el consumo de alcohol. Además, en los países que se encuentran en vías de desarrollo, hasta el 20% de las muertes por esta enfermedad se podrían prevenir gracias a la vacunación contra el PVH y el VHB.

 

Fuente: OMS.

Como afrontar el miedo a una recaída tras haber padecido un cáncer de mama

Miedo: perturbación angustiosa del ánimo, por un riesgo o daño real o imaginario. Recelo o aprensión que uno tiene de que suceda una cosa contraria a lo que desea. Diccionario de la Real Academia de la Lengua

Una vez acabado el tratamiento y superada la enfermedad, suele quedar el miedo a que la enfermedad vuelva (recaída o recurrencia). En esta fase, los pacientes se vuelven más conscientes de las secuelas de los tratamientos (por ejemplo, los efectos de las intervenciones quirúrgicas, como puede ser el caso del cáncer de mama) y pueden requerir apoyo psicológico para afrontarlas.

Cuando el tratamiento termina, a menudo las personas esperan que la vida vuelva a ser como era antes de que les diagnosticaran el cáncer. Eso no pasa siempre. Es posible que tenga cicatrices permanentes en el cuerpo o que no sea capaz de hacer ciertas cosas que antes hacía fácilmente. Algunas personas tras la enfermedad se ven diferentes.

Las pacientes comentan que una de las cosas más difíciles después del tratamiento es no saber qué pasa después. Muchas expresan sentir una espada que está colgando y que en cualquier momento puede caer, este sentimiento se le denomina  «Síndrome de Damocles» y es el más frecuente en los supervivientes de cáncer.

Síndrome de Damocles: temor continuo a  la re-aparición de la enfermedad, probablemente este miedo se deba a que la paciente tiene dificultades para olvidar que tuvo la enfermedad  o algunos aspectos de la misma aunque hayan pasado muchos años desde el diagnóstico.

Con frecuencia, los valores de la persona han cambiado tras la enfermedad, y puede resultar duro volver a la misma rutina y responsabilidades de siempre. La finalización de los tratamientos y la vuelta a la vida normalizada requiere, por un lado, hacer frente a preocupaciones y miedos a las recaídas, y ansiedad ante las revisiones. Por otro lado, la recuperación de la a vida social, laboral, recreativa; así como la vida familiar, de pareja y sexual requieren un esfuerzo añadido por parte de la paciente.

Si ya has padecido cáncer de mama, puedes tener miedo de una posible recurrencia o hasta de morir por la enfermedad. Pero aunque sufras estos miedos, eso no implica necesariamente que vayan  a pasar. Padecer la enfermedad, no significa que volverá a aparecer o que morirás  por su causa. De todos modos, es normal que te preocupe una enfermedad que está tan presente en nuestro entorno, y que tal vez  ya conocías a través de una persona cercana o ser querido cuando te la diagnosticaron. Recuerda que las tasas de supervivencia en cáncer de mama han mejorado notablemente en España,  siendo en estos momentos aproximadamente del 80% de los casos diagnosticados; el diagnóstico precoz y los avances en los tratamientos médicos han favorecido este resultado, por ello mantener expectativas realistas, te puede ayudar a controlar el miedo.

En general, aunque es un miedo que esta presente desde el diagnostico de la enfermedad los momentos en que se hace más presente y se experimenta con mayor intensidad son: cuando finalizan los tratamientos médicos, las semanas previas a la revisión oncológica, cuando una conocida o persona cercana recae, o ante síntomas determinados que asocias con una posible recurrencia. En la mayoría de ocasiones estos pensamientos suscitan síntomas emocionales reactivos  que dependiendo de su intensidad y duración deben ser tratados de un modo u otro.

Querer conocer los síntomas que podrían indicar que el cáncer ha regresado es común en los supervivientes de todo tipo de cáncer. No todos los síntomas o problemas de salud que tengas deben alarmarte, es muy importante que hables con tu doctor sobre los signos específicos para el tipo de cáncer que tuviste y el tratamiento que recibiste

Así, compartir  estas preocupaciones con  tu médico puede ayudarte, él o ella te indicará tu situación real y valorará tu sufrimiento emocional,  esto le permitirá orientarte hacia el tratamiento adecuado.

Muchos sobrevivientes cuentan que a medida que pasa el tiempo, el miedo a que el cáncer regrese disminuye y cada vez piensan menos en su cáncer. Sin embargo, incluso años después del tratamiento, algunos sucesos pueden hacer que aparezca la preocupación por la salud.

Aunque el miedo que puedes sentir tiene una base real, puesto que se trata de un riesgo posible, recuerda que solo se pueden realizar estimaciones, pero nadie te puede asegurar de que vaya a pasar.  ¿Alguna vez te has planteado otros riesgos que corres? ¿Qué haces para minimizar estos riesgos?  ¿Cómo combates tus miedos? ¿Es el único miedo que tienes? Los recursos de que dispones para controlar otros miedos te pueden ayudar en este. Por ejemplo, puedes pensar que tu oncólogo ha establecido unos márgenes de seguridad que ayudan a que la enfermedad no vuelva a aparecer, por ello, aunque hayas terminado los tratamiento médicos activos, no estás completamente desprotegida ante la enfermedad ni eres una enferma, eres una mujer que ha tenido un problema de salud y lo ha solucionado. Ahora tu reto es recuperarte y recuperar tu vida.

En general, para disminuir la angustia emocional que te causa la incertidumbre de una posible recaída,  puedes seguir las siguientes recomendaciones:

  1. Infórmate, aprende sobre el cáncer, sobre lo que puedes hacer por tu salud ahora, esto te puede dar una mayor percepción de control. Algunos estudios sugieren que las personas mejor informadas acerca de su enfermedad y tratamiento tienen más probabilidad de seguir con sus planes y de recuperarse de los tratamientos más rápidamente que quienes no lo están
  2. Confía en la información que te proporciona tu oncólogo, esto te ayudará a tener una visión realista del problema. La relación médico paciente es fundamental para sentirse tranquilo.
  3. En cada visita, habla con tu doctor sobre los síntomas que sientes o te preocupan, cualquier dolor que estés experimentando o si tienes un problema físico que te impide realizar actividades cotidianas o que te molesta (como cansancio, insomnio, falta de impulso sexual, pérdida o ganancia de peso).
  4. Intenta no verte reflejada en otros casos conocidos, piensa que no todos los cánceres de mama son iguales ni necesitan el mismo tratamiento.
  5. Protégete de las personas que con su mejor voluntad te cuentan casos que conocen y no van o acaban bien, puedes interrumpirlas diciéndoles que tienes prisa o llegas tarde a una cita.
  6. No te dejes llevar por la información que recibes de los distintos medios de comunicación, y siempre guíate por lo que tu doctor dice.
  7. Normaliza tu vida lo máximo posible, si estabas satisfecha con tu vida anterior, vuelve  al trabajo si te ayuda, realiza las mismas tareas domésticas y familiares de antes,  busca tiempo para auto-cuidados y  entretenimiento etc. Si llegaste a la enfermedad con una vida insatisfactoria este es el momento para realizar cambios.
  8. Intenta limitar tu miedo, concrétalo en miedos más pequeños, puntúalos en intensidad de menor a mayor y trabaja sobre ellos. Compártelos con alguna persona de tu entorno con la que tienes confianza y sabe escucharte. Si no tienes a nadie o piensas que nadie te entiende, una opción es  buscar apoyo en grupos de autoayuda.
  9. Expresa tus sentimientos, los sentimientos de temor, enojo o tristeza pueden ser normales cuando estás muy preocupada o sientes miedo.  La capacidad de comunicar y controlar las emociones ayuda a muchas personas a sentirse menos preocupadas. Muchas personas descubren que cuando son capaces de expresar sus sentimientos, como el enojo y la tristeza, esos sentimientos se van, desaparecen. Algunos manejan  sus sentimientos hablando con amigos y familiares, con otros sobrevivientes de cáncer o con un profesional. Por supuesto, si prefieres  no hablar de tus miedos con otras personas, no lo tienes que hacer. De todas maneras tiene la posibilidad de expresar tus sentimientos pensando en ellos o escribiéndolos en un papel.
  10. Posiblemente pienses que si la enfermedad vuelve ya no hay nada que hacer, habla de ello con tu oncólogo. Una recurrencia no significa que tu cáncer es fatal. Con exámenes regulares, hay muchas posibilidades de que cualquier recurrencia sea detectada en una etapa temprana y tenga tratamiento.
  11. Puedes sentir que no podrías soportar pasar otra vez por lo que ya has pasado, o tener miedo de haber agotado el apoyo de tus familiares y amigos. Pero tanto tú como tus amigos y familiares, pueden estar mejor preparados, que en el primer episodio, para abordar una segunda vez. Piensa que no hay dos episodios iguales, que el tratamiento puede ser menos agresivo, puede que no sea quimioterapia….
  12. En los periodos previos a la revisión, y en las fechas en que tienes alguna prueba (mamografía, rastreo óseo…) no planifiques cosas que te resultan estresantes. Utiliza tus fuentes de apoyo (amigos, películas, yoga, religión) para sobrellevarlo de la mejor manera.
  13. Intenta mantenerte tan activa como puedas. Salir de la casa y hacer algo que valga la pena puede ayudarle a pensar en otras cosas distintas al cáncer y a las preocupaciones que éste trae.
  14. Busca la forma de sentirte más positivo con respecto a la vida. Concéntrate en experiencias positivas que mejoren tu calidad de vida, acepta quién eres y cómo eres, y rodéate de gente que te afirme como persona y apoye la forma en que manejas esta nueva etapa en tu vida. Emplea tu energía para concentrarte en el bienestar y en lo que puedes hacer ahora para mantenerte tan sana como sea posible.
  15. Elabora un plan de auto cuidados, es el momento de invertir en ti misma. Si te encuentras bien de salud podrás controlar mejor tus emociones y estas serán más positivas.
  16. Es recomendable que cuides tu alimentación, hagas un poco de ejercicio, intentes realizar actividades agradables para ti.
  17. Busca formas de relajarte.
  18. Si eres una persona que ya tenías problemas psicológicos antes del diagnóstico de cáncer de mama, coméntalo con tu oncólogo y pide ayuda desde el principio.

CLAVES PARA VENCER EL MIEDO

·         Acepta que tienes miedo, que es algo real y normal que, de una u otra forma, afecta a todas las mujeres supervivientes de un cáncer de mama

·         Míralo a los ojos y define un plan de acción

·         Disminuye su impacto aplicando pruebas de realidad ¿Qué me dice mi doctor? ¿Cuántas veces me he preocupado y luego todo estaba bien?

·         No dejar que el miedo te paralice. ¿Qué has hecho en otras ocasiones para controlar tus miedos? ¿De qué recursos dispones?

·         Pide ayuda. Acude a amigos, familiares, compañeros o especialistas y explícales qué te sucede.

·         Busca nuevas ilusiones y retos. Mira lo que hay alrededor y sumérgete en la vida.

Por último: recuerda que a este miedo debes hacerle frente desde el momento que se manifiesta,  cuanto más tiempo pase contigo, más difícil será manejarlo. Por ello, si el miedo se vuelve demasiado intenso y altera tu calidad de vida o te bloquea y te impide tomar decisiones, busca ayuda profesional. No tiene nada de malo aceptar que estás asustada o preocupada, y si buscas esta ayuda el miedo disminuirá rápidamente.

Fuentes

  • Vicenta Almonacid Guinot
  • Psico-Oncóloga
  • Servicio de Hematología y Oncología Médica
  • Hospital Clínico Universitario, Valencia.

 

SEDENTARISMO Y SALUD: BENEFICIOS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA

Se estima que entre el 30 y el 40% de la población adulta en España es sedentaria; es decir, realiza actividad física con muy escasa frecuencia. De hecho, la mayoría no cumplimos con las recomendaciones mínimas que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto es: al menos 150 minutos de actividad física moderada a lo largo de la semana. O, lo que es lo mismo, caminar a paso rápido durante 30 minutos, al menos cinco días.

Este fenómeno se debe principalmente a nuestro modo de vida. Cada vez menor número de actividades laborales requieren una alta demanda de actividad física, y nuestras jornadas se suceden sentados o de pie durante horas, sin apenas cambiar de postura. Los desplazamientos suelen llevarse a cabo en vehículos privados y/o transporte público, con lo cual es difícil cumplir las recomendaciones simplemente yendo y volviendo del trabajo. El uso de las nuevas tecnologías, además, ha potenciado un ocio sedentario, que gira en torno a los diferentes tipos de pantallas que existen.

Con un entorno tan poco propicio, es normal que nos cueste encontrar la motivación para buscarle hueco al ejercicio.

La práctica de ejercicio físico, clave para una mejor calidad de vida

La inactividad física es el cuarto factor de riesgo para la salud en el mundo. Afecta a todo tipo de enfermedades, como son las no transmisibles: enfermedades cardíacas, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias. Cuando se asocia a la obesidad, es la causa de muerte de hasta el 4% de los casos de cáncer. Incluso, sin tener en cuenta el peso corporal, hay estudios que relacionan la inactividad física con el cáncer de mama y el cáncer de colon.

En cambio, cumplir con las recomendaciones mínimas de la OMS nos permite mejorar el funcionamiento de nuestro corazón y pulmones, así como la salud de nuestros músculos y huesos. La actividad física reduce el riesgo de padecer cáncer y otras enfermedades no transmisibles, pero no solo. Incluso cuando ya padecemos algunas de estas enfermedades, y siempre y cuando no exista ninguna contraindicación médica, el ejercicio físico nos puede ayudar a mejorar nuestra calidad de vida.

El beneficio puede ser mucho mayor si no solo nos limitamos a cumplir las recomendaciones mínimas (150 minutos de actividad moderada a la semana), si no que intentamos llegar a los 300 minutos de actividad moderada a la semana. Esto se traduce por caminar a paso rápido durante 45 minutos cada día.

Ejercicio físico tras el confinamiento. Tenemos un mensaje para ti…

Como decíamos, el sedentarismo es un problema muy común en nuestra sociedad, sin embargo afecta de manera diferente a cada persona, y más en las circunstancias que estamos viviendo actualmente. Aún así, creemos que este atípico momento puede ser una pequeña oportunidad para ser más conscientes de la importancia de cuidar nuestra salud y evitar el sedentarismo en nuestro día a día. Por ese motivo, nos gustaría ofreceros un pequeño mensaje de ánimo a cada uno y cada una de vosotras:

A ti que… No has practicado ejercicio antes y no has creado la rutina en casa.

Entendemos tus dificultades y sabemos que en este contexto es difícil. No siempre es fácil o, incluso, posible hacer ejercicio en casa. Te animamos a reflexionar sobre para qué harías ejercicio y qué te gustaría y te sientes capaz de hacer. Los pequeños cambios, suman.

A ti que… Has creado una rutina nueva de actividad en casa durante la cuarentena.

Enhorabuena. Has conseguido aprovechar esta circunstancia para mejorar tu salud. Es muy valioso lo que has logrado y es importante no perderlo. Aprovecha esta nueva fase para abrir un nuevo espacio de actividad física para pasear, correr, montar en bici… Sería fantástico que pudieras aprovechar para complementar el ejercicio que ya estás haciendo y no sustituirlo.

A ti que… Tenías una rutina de ejercicio físico antes del confinamiento, pero no has podido mantenerla en casa

Lo ocurrido han sido circunstancias especiales, y es normal que te haya resultado difícil. Quizá este momento sea una oportunidad de retomar lo que dejaste. Aunque aún no hayamos recuperado toda nuestra normalidad, es posible que puedas aprovechar el espacio que se nos abre ahora mismo. ¿Te ves capaz?

A ti que… Ya tenías ganas de retomar tu actividad deportiva.

El momento ya ha llegado. Disfrútalo. Pero recuerda que llevas varios días sin moverte y puede que no tengas la misma forma física. No pasa nada, pero es importante prevenir las lesiones. Por ese motivo, tómatelo con calma. Mide tus capacidades y ve progresando poco a poco.

A todo el mundo…

Disfruta de la actividad física al aire libre respetando las recomendaciones para prevenir el contagio y no olvides calentar, hidratarte y echarte crema solar.

 Fuente: AECC.